CUPIDO
Cupido mensajero del amor,
por Eros, el divino, se aconseja,
a inocente angelito se asemeja,
gordito y sonrosado su color.
Con sus alas pequeñas volador,
igual de diligente que la abeja
el obstáculo salva y no halla reja
que sujete su vuelo alrededor.
Sigue la vibración enamorada,
es el radar rector que guía el tiro
hacia el sonido tenue de un suspiro.
Y si acaso su flecha fuera errada
no le culpes, va ciego y el oído
la envía recta al beso y su chasquido.
Cupido mensajero del amor,
por Eros, el divino, se aconseja,
a inocente angelito se asemeja,
gordito y sonrosado su color.
Con sus alas pequeñas volador,
igual de diligente que la abeja
el obstáculo salva y no halla reja
que sujete su vuelo alrededor.
Sigue la vibración enamorada,
es el radar rector que guía el tiro
hacia el sonido tenue de un suspiro.
Y si acaso su flecha fuera errada
no le culpes, va ciego y el oído
la envía recta al beso y su chasquido.
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