Los puentes del ansia

Ronald Bonilla

Poeta asiduo al portal




LOS PUENTES DEL ANSIA



I



Este puente tendido de barcazas e hilachas,

estas caderas solas que me rozan la noche,

este beso empezado que quizá no nos muerde,

esta tibia manzana,

este alud del encuentro

que a veces malogramos,

esta sed que nos cerca cuando ansiamos asirnos

y esta boca toda llena de luz que me entregas

y estas manos redondas que se vuelven planetas,

tus ojos que preguntan por mis campanas mustias,

por el amor que se pierde o reencuentra,

que se dilata o empina, este puente tranquilo

que no cede al embate de los locos torrentes,

son solo signos para que el amor no se caiga,

no se abrume, no se ahorque con sogas espurias,

son símbolos que tan solo encendemos

con los leños del viento,

con la sed que nos insta

a cubrirnos de abrazos

para que la mañana,

al final de la diáspora,

nos ame.



II





Este puente, este terraplén,

esta terracilla que pusimos sobre tejas y olvidos,

y el viento ululando en las noches

con su diatriba azul, con sus fantasmas,

este sol saliendo a las seis

sobre la carpintera del mundo,

este andrajo del miedo asolando el afuera,

y nosotros, al fin silentes

orando porque la noche oculte su ribete de sangre,

porque se haga la luna con su ovillo del ansia

un acordeón insólito que visite la casa.



Nosotros ya un poco cansados,

un poco asediados por las ruinas y el ocre,

un poco aturdidos por las viejas mareas

que al fin deciden volver a su siesta,

nosotros, digo, nosotros…, no lo olvides…,

dulzaina de redes que envolvieron al cielo,

ancla de mis pasos, frontera para el choque

de equinoccios lascivos, fuente de besos

que a morir se resisten, remo a remo

nos abrimos al ciego porvenir de las horas:

corazones pulsantes de la sed que se aviva.





III





Y si después de cruzar tanto puente derruido,

de acariciar sus barandillas ficticias

o de nobles maderas o de rústica sed,

si después de sortear las tablas del vacío

y arribar a la orilla de estas noches,

si después de tanta palabra convocada

no quedaran gargantas,

no hubiese corazones para vibrar al unísono,

no sería mejor que apagaran todo,

que pagaran las cuentas que debemos al mundo,

que desconectaran ya todos los artefactos,

digo… que apagaran todo y nonada,

como dijo el poeta peruano,

“¡que se lo coman todo y qué más da…!”,

no dar más vueltas y vueltas al cercado del alma,

si después del encuentro solo fuéramos tedio…

no estaríamos cediendo nuestra sed al olvido.



Deja ya tanta inopia; es mejor esperarte,

escondido en la sombra

con el ansia misma del origen,

y seguir desordenándote, amor,

las lunas en la alcoba,

en la vorágine misma donde late el poema.





De mi libro APUNTES PARA UN GRAFITI

PREMIO UNA PALABRA 2013

Editorial Universidad Nacional (EUNA) 2014

(APARECIENDO EN ESTAS FECHAS)
 
Uffff, la verdad no sé porque no hay comentarios, pero he tenido que leer tu poema dos veces porque una sola vez no fue suficiente para quedarme con toda su belleza, es uno de esos encuentros con la poesía que logra cautivar todos los sentidos para hacerlos girar, una gradiosa obra que aplaudo, un feliz abrazo.
 
Gracias, Nancy, tu comentario me motiva, tengo poco tiempo de visitar a otros y poco tiempo de estar en esta red, aunque mi primera incursión fue en el 2011, hasta ahora hago uso de esta herramienta, pero espero seguir ampliando mi red de amigos y lectores, poco a poco, abrazos
 
TU TEMA ELEGIDO
"MENCIÓN ESPECIAL"
del MES
images

MUNDOPOESIA.COM
 




LOS PUENTES DEL ANSIA



I



Este puente tendido de barcazas e hilachas,

estas caderas solas que me rozan la noche,

este beso empezado que quizá no nos muerde,

esta tibia manzana,

este alud del encuentro

que a veces malogramos,

esta sed que nos cerca cuando ansiamos asirnos

y esta boca toda llena de luz que me entregas

y estas manos redondas que se vuelven planetas,

tus ojos que preguntan por mis campanas mustias,

por el amor que se pierde o reencuentra,

que se dilata o empina, este puente tranquilo

que no cede al embate de los locos torrentes,

son solo signos para que el amor no se caiga,

no se abrume, no se ahorque con sogas espurias,

son símbolos que tan solo encendemos

con los leños del viento,

con la sed que nos insta

a cubrirnos de abrazos

para que la mañana,

al final de la diáspora,

nos ame.



II





Este puente, este terraplén,

esta terracilla que pusimos sobre tejas y olvidos,

y el viento ululando en las noches

con su diatriba azul, con sus fantasmas,

este sol saliendo a las seis

sobre la carpintera del mundo,

este andrajo del miedo asolando el afuera,

y nosotros, al fin silentes

orando porque la noche oculte su ribete de sangre,

porque se haga la luna con su ovillo del ansia

un acordeón insólito que visite la casa.



Nosotros ya un poco cansados,

un poco asediados por las ruinas y el ocre,

un poco aturdidos por las viejas mareas

que al fin deciden volver a su siesta,

nosotros, digo, nosotros…, no lo olvides…,

dulzaina de redes que envolvieron al cielo,

ancla de mis pasos, frontera para el choque

de equinoccios lascivos, fuente de besos

que a morir se resisten, remo a remo

nos abrimos al ciego porvenir de las horas:

corazones pulsantes de la sed que se aviva.





III





Y si después de cruzar tanto puente derruido,

de acariciar sus barandillas ficticias

o de nobles maderas o de rústica sed,

si después de sortear las tablas del vacío

y arribar a la orilla de estas noches,

si después de tanta palabra convocada

no quedaran gargantas,

no hubiese corazones para vibrar al unísono,

no sería mejor que apagaran todo,

que pagaran las cuentas que debemos al mundo,

que desconectaran ya todos los artefactos,

digo… que apagaran todo y nonada,

como dijo el poeta peruano,

“¡que se lo coman todo y qué más da…!”,

no dar más vueltas y vueltas al cercado del alma,

si después del encuentro solo fuéramos tedio…

no estaríamos cediendo nuestra sed al olvido.



Deja ya tanta inopia; es mejor esperarte,

escondido en la sombra

con el ansia misma del origen,

y seguir desordenándote, amor,

las lunas en la alcoba,

en la vorágine misma donde late el poema.





De mi libro APUNTES PARA UN GRAFITI

PREMIO UNA PALABRA 2013

Editorial Universidad Nacional (EUNA) 2014

(APARECIENDO EN ESTAS FECHAS)
ZNpNI4.jpg
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba