abcd
Poeta adicto al portal
Conciliaría, a gritos, la noche con lo ardiente del día,
no soporto el agua que corroe mi cuerpo
necesito una piedra de luna de hielo
y un gran viento que me empuje hacia otro lugar.
La armonía está en los ojos de lagos,
en su súbita aurora menospreciada,
en su más tarde, en su brillante ahorro de energía lumínica.
Le suplicaría a la carne de ella,
ser transparente, ser de cielo, ser de brazos abiertos,
llenaría la naturaleza de dulce umbría,
estoy tan harto del sol, estoy harto de no verle bajo el sol.
Acoso de muerte de estrellas,
caen las horas como cayeron tantas faldas, o tu falda anoche,
cae lo amniótico de este domingo
y el hijo es un verso puto y malparido, malsentido, malescribido.
Estoy gordo de manifestaciones uniformes,
nadie sube tan alto para lanzarse feliz al vacío.
Me gustaría acoplarme al silencio del fondo del mar,
ser una alondra, un primer destello de pez,
quisiera que al ofrecer un sueño
mi "ella" no tenga escolta ni amor para levantarme del suelo.
no soporto el agua que corroe mi cuerpo
necesito una piedra de luna de hielo
y un gran viento que me empuje hacia otro lugar.
La armonía está en los ojos de lagos,
en su súbita aurora menospreciada,
en su más tarde, en su brillante ahorro de energía lumínica.
Le suplicaría a la carne de ella,
ser transparente, ser de cielo, ser de brazos abiertos,
llenaría la naturaleza de dulce umbría,
estoy tan harto del sol, estoy harto de no verle bajo el sol.
Acoso de muerte de estrellas,
caen las horas como cayeron tantas faldas, o tu falda anoche,
cae lo amniótico de este domingo
y el hijo es un verso puto y malparido, malsentido, malescribido.
Estoy gordo de manifestaciones uniformes,
nadie sube tan alto para lanzarse feliz al vacío.
Me gustaría acoplarme al silencio del fondo del mar,
ser una alondra, un primer destello de pez,
quisiera que al ofrecer un sueño
mi "ella" no tenga escolta ni amor para levantarme del suelo.