G
Gustavo Cervantes
Invitado
Amor...
Tú eras mi único motivo,
tú me dabas la esperanza de un mañana,
eras tú la razón que me impulsaba,
para seguir en la batalla.
Y aunque muchas veces
derramé una lágrima por tu causa,
no me arrepiento de nada.
Amor, quiero decirte,
que de tanto quererte me enfermé de muerte,
y que la alegría que sintiera al tenerte,
no se compara con el dolor que me quedó al perderte.
Por eso hoy aquí, olvidado,
quisiera llegar hasta tu lado,
burlarme de tí y decirte te he vencido,
pues se murió mi corazón...y sigo vivo.
Amor...
Ya no me inquieta tu presencia;
indiferente a lo que puedas ofrecerme,
me postro ante tí arrogante,
por mas que intentes no puedes arrastrarme,
me da lo mismo quedarme que marcharme.
Amor...ya no me busques.
el juego ha terminado,
aunque muchas veces yo perdi...
hoy te he ganado.
Tú eras mi único motivo,
tú me dabas la esperanza de un mañana,
eras tú la razón que me impulsaba,
para seguir en la batalla.
Y aunque muchas veces
derramé una lágrima por tu causa,
no me arrepiento de nada.
Amor, quiero decirte,
que de tanto quererte me enfermé de muerte,
y que la alegría que sintiera al tenerte,
no se compara con el dolor que me quedó al perderte.
Por eso hoy aquí, olvidado,
quisiera llegar hasta tu lado,
burlarme de tí y decirte te he vencido,
pues se murió mi corazón...y sigo vivo.
Amor...
Ya no me inquieta tu presencia;
indiferente a lo que puedas ofrecerme,
me postro ante tí arrogante,
por mas que intentes no puedes arrastrarme,
me da lo mismo quedarme que marcharme.
Amor...ya no me busques.
el juego ha terminado,
aunque muchas veces yo perdi...
hoy te he ganado.
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