Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No quiero despertar al mundo ajado
ni quiero someterme a la vileza
que acecha a mi esternón y a mi cabeza
con ojos de animal desesperado.
Prefiero convidarme ilusionado
al cielo que derrama su riqueza;
prefiero darme humano -¡y con presteza!-
al verso que acaricia mi costado,
al sueño elemental que me acompaña
onírico, ancestral y persuasivo…
celeste vencedor de la guadaña.
No quiero amanecerme corrosivo,
infecto y medio ahogado entre cizaña…
cizaña que yo mismo me cultivo.
ni quiero someterme a la vileza
que acecha a mi esternón y a mi cabeza
con ojos de animal desesperado.
Prefiero convidarme ilusionado
al cielo que derrama su riqueza;
prefiero darme humano -¡y con presteza!-
al verso que acaricia mi costado,
al sueño elemental que me acompaña
onírico, ancestral y persuasivo…
celeste vencedor de la guadaña.
No quiero amanecerme corrosivo,
infecto y medio ahogado entre cizaña…
cizaña que yo mismo me cultivo.