ropittella
Poeta veterana en el Portal
Ella sospecha que la espían
_vigila y castiga el poder_
sabe, que desde la torre
todo el patio se puede ver
y el muro, y los cuartos,
no hay privados,
todos son violados.
En la enorme pecera nadan
muchos peces
algunos muy pequeños
otros gigantes,
nunca del todo libres.
Ella se obnubila a veces,
harta y enferma
deprimida y sola
y se los queda mirando,
los lee,
conversa con ellos
se ilusiona,
se le pasan las horas.
Pero en la torre
no hay amigos,
el poder vigila
y castiga.
Ella, sospecha que la espían
hasta que un día
ya lo sabe,
porque
no siendo del todo inocente
-nadie es libre del pecado-
de asegurarse la cruel verdad
urdió el modo.
Armó de mentira una carnada,
buscó una caña de pescar
y se vistió de paciencia,
a riesgo de que la conciencia
le fuera salpicada.
Y descubrió que era cierto
el poder no es transparente,
hace abuso de la gente,
la mantiene controlada,
al amigo da ventajas,
a otros viste de mortajas
y se jacta de paciente
fingiendo leal consuelo.
Cegado a la realidad,
cebado de impunidad
viene a morder el anzuelo
y el pez por la boca muere.
_vigila y castiga el poder_
sabe, que desde la torre
todo el patio se puede ver
y el muro, y los cuartos,
no hay privados,
todos son violados.
En la enorme pecera nadan
muchos peces
algunos muy pequeños
otros gigantes,
nunca del todo libres.
Ella se obnubila a veces,
harta y enferma
deprimida y sola
y se los queda mirando,
los lee,
conversa con ellos
se ilusiona,
se le pasan las horas.
Pero en la torre
no hay amigos,
el poder vigila
y castiga.
Ella, sospecha que la espían
hasta que un día
ya lo sabe,
porque
no siendo del todo inocente
-nadie es libre del pecado-
de asegurarse la cruel verdad
urdió el modo.
Armó de mentira una carnada,
buscó una caña de pescar
y se vistió de paciencia,
a riesgo de que la conciencia
le fuera salpicada.
Y descubrió que era cierto
el poder no es transparente,
hace abuso de la gente,
la mantiene controlada,
al amigo da ventajas,
a otros viste de mortajas
y se jacta de paciente
fingiendo leal consuelo.
Cegado a la realidad,
cebado de impunidad
viene a morder el anzuelo
y el pez por la boca muere.
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