Mártires de la vida
¿Cuántos mundos existen?
¿Quienes son los primeros?
y ¿los segundos?
¿Por qué llamamos a Países que pasan hambre, tercer mundo?
¿Acaso no es esta palabra para las poblaciones, un insulto?
Países, en los que millones de niños y mayores,
mueren al año por hambre, guerras, desastres.
En donde el hambre carece de importancia,
las enfermedades aumentan día tras día
ante la carencia de vacunas.
Donde las guerras incesantes,
parecen ser más importantes
llenando páginas de diarios.
Países,
en donde los niños nacen mayores
sin derecho a adolescencia ni escuelas,
en los que el único colegio que tienen,
son las calles.
Países,
en el que los juguetes,
solo existen en sueños de blanco y negro,
eso si les da tiempo para soñar
y no son reclutados antes para matar,
llegando a hacerles incluso,
enemigos de su hermano.
Son mártires de las injusticias de la vida,
cuyos cuerpos desnudos, enfermos,
esqueléticos,
corazones latiendo sin sentido,
miradas apagadas,
lágrimas opacas que forman lagos allá por donde andan,
ahogando sus derechos a la vida,
son el escaparate que muestran al mundo,
en el que si hay un ser humano
capaz de observar detenidamente
durante unos segundos sin pestañear,
verá la más cruel infamia.
Tercermundistas, somos todos,
porque a todos nos atañe.
Mientras en el mundo haya un niño,
una persona, un ser humano que pase hambre
o sufra penurias,
todos de alguna manera,
seremos responsables.
Con este pensamiento quiero dejar,
mi amor más sincero y profundo
a todos los niños que sin pedirlo,
vinieron y vendrán,
a este que debería ser y no es,
maravilloso mundo.
Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados
06/11/2014