abcd
Poeta adicto al portal
Que una nube, de esas gordas, de esas grises muy grises,
se vuelva rubia, rubia, rubia,
y te invite a dormir la siesta en su cintura,
que el sol y los astros que adoras sean algodones de azúcar
pero lejos, lejos, muy lejos de cualquier araña, de cualquier hormiga perdida.
Que te nombren por todos lados, a gritos, en silencio,
que te llamen todos tus conocidos con el pensamiento.
Que los limoneros te regalen un millón de gajosonrisas
y los puentes, y los parques, y las plazas estén alegres de recibirte burlona y sonriente.
Que el dolor que te oprime el alma
hoy solo te duela un poquito,
que los mosquitos y las moscas ni se atrevan a tocar tu sombra
y las aguas, y las piedras, y lo verde te aconsejen el camino de la paz,
de la espera precisa, del volver a despertar con la mirada inquieta.
Ojala que hoy tu espalda solo sea un arco de valientes ilusiones,
como un arcoiris corporal, como el cristal de un espejo sin fantasmas detrás.
Ojala que entiendas la matemática de todo misterio futuro
y te animes a volar, a saltar, a tropezar sin mirar el suelo.
se vuelva rubia, rubia, rubia,
y te invite a dormir la siesta en su cintura,
que el sol y los astros que adoras sean algodones de azúcar
pero lejos, lejos, muy lejos de cualquier araña, de cualquier hormiga perdida.
Que te nombren por todos lados, a gritos, en silencio,
que te llamen todos tus conocidos con el pensamiento.
Que los limoneros te regalen un millón de gajosonrisas
y los puentes, y los parques, y las plazas estén alegres de recibirte burlona y sonriente.
Que el dolor que te oprime el alma
hoy solo te duela un poquito,
que los mosquitos y las moscas ni se atrevan a tocar tu sombra
y las aguas, y las piedras, y lo verde te aconsejen el camino de la paz,
de la espera precisa, del volver a despertar con la mirada inquieta.
Ojala que hoy tu espalda solo sea un arco de valientes ilusiones,
como un arcoiris corporal, como el cristal de un espejo sin fantasmas detrás.
Ojala que entiendas la matemática de todo misterio futuro
y te animes a volar, a saltar, a tropezar sin mirar el suelo.