Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Si me encuentras retorcido
y entre lágrimas de sangre,
recuerda que no estoy vencido,
pues no hay fuerza que desgarre,
a este corazón herido,
que aunque a veces tambalee,
renace con cada latido,
bombeando ¡Libertad!
Si me hayas malherido
y perdido entre tinieblas,
entiende que no he decaído
y que aunque a veces me pierda,
entre intentos del olvido
porque abandone la lucha,
hasta el último latido,
bombearé ¡Libertad!
Pero si mi ser decae
y vence ante tantos miedos,
y mi esqueleto no puede
soportar mis pies cansados,
yo te pido compañero,
que aunque yo no lata a tu lado,
tu corazón siempre siga,
bombeando ¡Libertad!
y entre lágrimas de sangre,
recuerda que no estoy vencido,
pues no hay fuerza que desgarre,
a este corazón herido,
que aunque a veces tambalee,
renace con cada latido,
bombeando ¡Libertad!
Si me hayas malherido
y perdido entre tinieblas,
entiende que no he decaído
y que aunque a veces me pierda,
entre intentos del olvido
porque abandone la lucha,
hasta el último latido,
bombearé ¡Libertad!
Pero si mi ser decae
y vence ante tantos miedos,
y mi esqueleto no puede
soportar mis pies cansados,
yo te pido compañero,
que aunque yo no lata a tu lado,
tu corazón siempre siga,
bombeando ¡Libertad!
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