Gentleman
Poeta adicto al portal
Hace frío, mucho, mucho frío, la ventisca silba y roza mis oídos desnudos solo cubiertos por mi pelo largo, desaliñado; sentado en el quicio mojado de la vieja casona me acurruco como perro callejero, flaco con hambre y sin dueño. Es noche, casi las once creo, pocos autos pasan por aquí salpicándome con el agua que levantan del charco helado. Fui productivo, poeta, padre ejemplar y buen esposo, de todo tubo mi familia a quien amo en desmedida, pero ésta sociedad y su mal sistema me ha dejado sin trabajo por mi avanzada edad, sin piedad, y al sentirme inútil y enfermo me alejé de todo y estoy aquí muriendo de hambre, frío e impotencia; me lacera mordaz el recuerdo de mis hijos que estarán buscándome y me hallarán sin duda aunque sea ya demasiado tarde. Solo hallarán éste letrerito: “Los amé y amaré eternamente, perdonen el mal rato” ¡Adios!
Gentleman-Viribala
Copyright ©