P
Paloma Martin
Invitado
Sin poesía
la realidad sería
una realidad descarnada.
Sin esa piel que la cubre
que la envuelve en la tersura del papel.
Con las lineas de expresión
dibujadas en la comisura de sus letras.
Que sin tu boca que las lee...
tampoco serían nada.
Sin poesía mis ojos
no serían
las antorchas encendidas
que iluminan mi paso,
cuando mis manos
comienzan a volar
sobre el teclado
como pajaros en la oscuridad
que me llevan
hacia una verdad:
la mía,
la de mi poesía.
la realidad sería
una realidad descarnada.
Sin esa piel que la cubre
que la envuelve en la tersura del papel.
Con las lineas de expresión
dibujadas en la comisura de sus letras.
Que sin tu boca que las lee...
tampoco serían nada.
Sin poesía mis ojos
no serían
las antorchas encendidas
que iluminan mi paso,
cuando mis manos
comienzan a volar
sobre el teclado
como pajaros en la oscuridad
que me llevan
hacia una verdad:
la mía,
la de mi poesía.
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