María Rentería
Luna en Acuario.
Imagen de Internet
Te veo, mirando de pronto al suelo.
Estás muy quieta; con vivos colores
sigues mostrando tus alas abiertas.
Eres fuerte reflejo de mis dolores;
estás muerta y por ti estoy de duelo.
Corazón mío, mariposa del alma,
por un tiempo muerto también.
Muerto a la esperanza,
muerto a las ilusiones y al bien;
corazón intranquilo... te falta la calma.
Ojalá que sea pasajero este sentimiento.
Lloro y sufro por las llagas de mi país.
Es un sentimiento incómodo;
mientras los niños chupan dulces de regaliz
hombres y mujeres gimen en tormento.
Mariposa muerta, llévate tu mortandad:
no me gusta verte así, mi corazón muere.
Mariposa muerta, eres un triste recordatorio
de que mi país está en guerra y duele…
¡Pronto caerán las cortinas de la falsedad!
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