Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Miro al cielo.
Y veo figuras dibujadas en un azul.
Y veo rostros y paisajes.
Y veo vida entre sus formas.
Y llego lejos.
Tan lejos que ni el mismo sol me alcanza.
Me evado y fluyo libre por el inmenso.
Rayos de vida me persiguen mientras mi imaginación vuela libre.
Mi alma vuela libre y mi ser se escampa;
horizontes por explorar, arduos paisajes de flora y fauna que acampan más que la propia luz…
Me están llamando.
Me reclaman fervientemente, mientras espero paciente, poder sentir su calor.
Necesito volar.
Conocer su aroma y su rostro, su color y su sabor;
esencias de vida que me invaden: flujos de aire fresco, rayos del sol naciente.
Huele a libertad.
Soy libre con cada parpadeo;soy libre con cada bocanada.
Y veo figuras dibujadas en un azul.
Y veo rostros y paisajes.
Y veo vida entre sus formas.
Y llego lejos.
Tan lejos que ni el mismo sol me alcanza.
Me evado y fluyo libre por el inmenso.
Rayos de vida me persiguen mientras mi imaginación vuela libre.
Mi alma vuela libre y mi ser se escampa;
horizontes por explorar, arduos paisajes de flora y fauna que acampan más que la propia luz…
Me están llamando.
Me reclaman fervientemente, mientras espero paciente, poder sentir su calor.
Necesito volar.
Conocer su aroma y su rostro, su color y su sabor;
esencias de vida que me invaden: flujos de aire fresco, rayos del sol naciente.
Huele a libertad.
Soy libre con cada parpadeo;soy libre con cada bocanada.
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