Escribe la muerte sombrías notas en el pentagrama,
a ella le acompaña el dolor y su manto
acallando allá por donde pasa,
el trinar de los pájaros
y cubriendo las calles de llanto.
Asoman sombras trémulas en la noche,
sombras trémulas por el día asoman,
silencios que ensordecen,
misterios que enmudecen guitarras,
doblan las campanas en Algeciras
por una muerte repentina.
Entre dos aguas y un mar de lágrimas,
entre lamentos y corazones desolados,
despertó el mundo entero
al saber que el veintiséis de Febrero,
Francisco Sánchez Gómez
" El Chiquito de Algeciras"
para todos, Paco de Lucía,
marchó de nuestro lado.
¡Ay Paco!
payo de nacimiento pero gitano de alma,
entre dos mares naciste,
entre dos aguas caminaste y
como la mar en la orilla
de la arena olvidada desaparece,
nos dejaste.
Con tu saber y timidez,
genio de la música sin ley
y ternura de hombre duro,
al mundo entero diste a conocer
el sentir de Andalucía,
hablando con tu guitarra,
haciendo que de ella brotasen
con excelsa maestría,
notas envueltas en poesía,
esa poesía que entraba en el corazón
cual daga afilada,
plena de nostalgia
nada más escuchar las primeras notas.
Hoy, tu silla, quedó viuda.
Hoy lloran las guitarras.
Hoy más que nunca,
España viste de lunares.
Hoy, lucen crespones
en balcones y ventanas,
banderas ondeando a media asta
y los pentagramas
silencian sus notas
más no así las estrellas del cielo,
no así la dama de blanco y radiante,
tampoco esa bola de fuego y brillante,
sabedores de tener por siempre
al pilar del flamenco.
A través de tu arte,
teñiste de oro las cuerdas de la guitarra,
dignificaste el flamenco
como "tocaor" que no "cantaor"
para eso, ¡ tu amigo inseparable... Camarón !
Desde tu arte, antaño ignorado,
apartado de notas musicales,
llegaste a los lugares más
recónditos de este planeta,
poniendo el estandarte del flamenco
como faro en lo más alto del sentimiento.
¡Ay Paco!, hombre de contrastes
que te movías entre la introversión
y la extroversión,
nostálgico donde los hubiere,
no te hizo falta saber leer
en los pentagramas
para enseñar al mundo
como habla la guitarra española.
Entre dos aguas y un mar de lágrimas,
se oyó un"crujío",
se partió una guitarra,
se acaba de marchar un hombre
dejando como legado,
el flamenco en lo más alto.
¡Va por Usted...Maestro Paco!
Luis
Derechos reservados
a ella le acompaña el dolor y su manto
acallando allá por donde pasa,
el trinar de los pájaros
y cubriendo las calles de llanto.
Asoman sombras trémulas en la noche,
sombras trémulas por el día asoman,
silencios que ensordecen,
misterios que enmudecen guitarras,
doblan las campanas en Algeciras
por una muerte repentina.
Entre dos aguas y un mar de lágrimas,
entre lamentos y corazones desolados,
despertó el mundo entero
al saber que el veintiséis de Febrero,
Francisco Sánchez Gómez
" El Chiquito de Algeciras"
para todos, Paco de Lucía,
marchó de nuestro lado.
¡Ay Paco!
payo de nacimiento pero gitano de alma,
entre dos mares naciste,
entre dos aguas caminaste y
como la mar en la orilla
de la arena olvidada desaparece,
nos dejaste.
Con tu saber y timidez,
genio de la música sin ley
y ternura de hombre duro,
al mundo entero diste a conocer
el sentir de Andalucía,
hablando con tu guitarra,
haciendo que de ella brotasen
con excelsa maestría,
notas envueltas en poesía,
esa poesía que entraba en el corazón
cual daga afilada,
plena de nostalgia
nada más escuchar las primeras notas.
Hoy, tu silla, quedó viuda.
Hoy lloran las guitarras.
Hoy más que nunca,
España viste de lunares.
Hoy, lucen crespones
en balcones y ventanas,
banderas ondeando a media asta
y los pentagramas
silencian sus notas
más no así las estrellas del cielo,
no así la dama de blanco y radiante,
tampoco esa bola de fuego y brillante,
sabedores de tener por siempre
al pilar del flamenco.
A través de tu arte,
teñiste de oro las cuerdas de la guitarra,
dignificaste el flamenco
como "tocaor" que no "cantaor"
para eso, ¡ tu amigo inseparable... Camarón !
Desde tu arte, antaño ignorado,
apartado de notas musicales,
llegaste a los lugares más
recónditos de este planeta,
poniendo el estandarte del flamenco
como faro en lo más alto del sentimiento.
¡Ay Paco!, hombre de contrastes
que te movías entre la introversión
y la extroversión,
nostálgico donde los hubiere,
no te hizo falta saber leer
en los pentagramas
para enseñar al mundo
como habla la guitarra española.
Entre dos aguas y un mar de lágrimas,
se oyó un"crujío",
se partió una guitarra,
se acaba de marchar un hombre
dejando como legado,
el flamenco en lo más alto.
¡Va por Usted...Maestro Paco!
Luis
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