Daltrangello
Poeta recién llegado
En la cuarta vértebra
perplejidad
canoso estremecimiento
de un desquiciado
y de su predecesor.
Al reverso
sin temer la humanidad
los campanazos
¡los martillazos!
acomodándose excitados en la madrugada…
en el rincón
opresores verosímiles
del versículo, sólo a la derecha
los opuestos vacíos
es decir, tardíos. Desde el fondo
inocencia de un lunes
aplastado,
invención de tripas anémicas
de entrañas sometidas
de extraña maternidad
succión, retorno
a lo simbólico
a lo indebido e inexacto, detrás
detrás y solo
detrás y solo como
como abandonado,
mi recuerdo aniñado…
¿nunca tuvieron la sensación de estar solos?
yo sí,
casi todo el tiempo.
perplejidad
canoso estremecimiento
de un desquiciado
y de su predecesor.
Al reverso
sin temer la humanidad
los campanazos
¡los martillazos!
acomodándose excitados en la madrugada…
en el rincón
opresores verosímiles
del versículo, sólo a la derecha
los opuestos vacíos
es decir, tardíos. Desde el fondo
inocencia de un lunes
aplastado,
invención de tripas anémicas
de entrañas sometidas
de extraña maternidad
(madre onírica)
leve hormigueo entre las tetassucción, retorno
a lo simbólico
a lo indebido e inexacto, detrás
detrás y solo
detrás y solo como
como abandonado,
mi recuerdo aniñado…
¿nunca tuvieron la sensación de estar solos?
yo sí,
casi todo el tiempo.