lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
A todos los rincones celestiales
llegan trinos alegres de avecillas
hilvanando de dulces campanillas
las ciudades y campos de trigales.
Al batir vuestras alas de timbales
onduláis en los vientos florecillas
que desprenden aromas en las villas
con salpiques de esencias naturales.
Sois nómadas del cielo, mensajeras,
señalando la ruta de los sueños
inspiráis en el hombre las quimeras.
Es vuestro corazón libre, sin dueños,
enraizado en el llano y las riberas
de huertas y arenales marismeños.