Albertojjs
Poeta fiel al portal
Él no entiende que la casa en sí
se haya convertido en una fiesta.
De repente, una melodía distinta
se asienta en cada uno de los rincones
y la paradoja que impregna su mirada
se hace más visible y nos encandila.
Él intenta descifrar la lluvia de casualidades
que se aprecia en las cajas de dudosa inteligencia,
pero no lo consigue.
El optimismo que rebosa en las redes sociales
se refleja en el brillo de diamantes
que relucen nuestras diminutas auras de bosques otoñales,
y como una flor
se abre la luna menguante en nuestro rostro.
La deseada sopa de marisco
nos pervierte con su aroma
presentándose desnuda en las habitaciones.
El ruido de los destellos le asusta
y da vueltas en la cama.
No comprende tanta inquietud al mirar el reloj,
tanta mano de obra empleada en los cabellos,
el traje que muestra el lado alegre de los espejos.
Se llena de sangre la vena familiar
y le transmitimos nuestro cariño.
Pero claro,
este felino con mirada incrédula y desconfiada
no entiende de besos y abrazos.
No entiende que derribamos de un portazo los azulejos del fracaso
para abrir los ventanales de un rascacielos.
Él no entiende
que acabar vivos el año
es un motivo de celebración más que suficiente.
Feliz Año Nuevo
se haya convertido en una fiesta.
De repente, una melodía distinta
se asienta en cada uno de los rincones
y la paradoja que impregna su mirada
se hace más visible y nos encandila.
Él intenta descifrar la lluvia de casualidades
que se aprecia en las cajas de dudosa inteligencia,
pero no lo consigue.
El optimismo que rebosa en las redes sociales
se refleja en el brillo de diamantes
que relucen nuestras diminutas auras de bosques otoñales,
y como una flor
se abre la luna menguante en nuestro rostro.
La deseada sopa de marisco
nos pervierte con su aroma
presentándose desnuda en las habitaciones.
El ruido de los destellos le asusta
y da vueltas en la cama.
No comprende tanta inquietud al mirar el reloj,
tanta mano de obra empleada en los cabellos,
el traje que muestra el lado alegre de los espejos.
Se llena de sangre la vena familiar
y le transmitimos nuestro cariño.
Pero claro,
este felino con mirada incrédula y desconfiada
no entiende de besos y abrazos.
No entiende que derribamos de un portazo los azulejos del fracaso
para abrir los ventanales de un rascacielos.
Él no entiende
que acabar vivos el año
es un motivo de celebración más que suficiente.
Feliz Año Nuevo
Última edición: