Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
"Dígale al viento señora, que su pesar no es de piedra,
que su recuerdo no añora, más verdades que su niebla.
Dígale al viento señora, que su aliento, son sus gozos,
que no encuentra más reposo, que el descanso en sus albores.
Dígale sin más pudores, dulce dama de altas cumbres,
que el canto de sus rumores, es la llama de sus lumbres,
que su sonido la atrapa, como un elixir candente,
que en él encuentra sendero, si se pierde entre la gente.
Señora, usted que lo alaba, no se guarde en oraciones
pues el viento también ama, si se impregna de sus dones."
que su recuerdo no añora, más verdades que su niebla.
Dígale al viento señora, que su aliento, son sus gozos,
que no encuentra más reposo, que el descanso en sus albores.
Dígale sin más pudores, dulce dama de altas cumbres,
que el canto de sus rumores, es la llama de sus lumbres,
que su sonido la atrapa, como un elixir candente,
que en él encuentra sendero, si se pierde entre la gente.
Señora, usted que lo alaba, no se guarde en oraciones
pues el viento también ama, si se impregna de sus dones."