Por siempre mi amigo

Darío Nervo

Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando se despegue
la última palabra de consuelo
arrastrada desde el corazón
por la tristeza y por el duelo,
y deje de enrredarse mi garganta
en los nudos del sufrimiento
que se aprietan con el alma
de todos mis recuerdos,
extenderé, cuando nadie me lo pida
mi sonrisa por el cielo,
y delgado de canciones
seré lo que fui también en otro tiempo:
veré tu mirada iluminada
cuando me mire al espejo,
en las noches desenvueltas por el frío
dormirás en mi pecho,
serás por siempre mi amigo
y también mi compañero.
En la tinta de la historia
que derrocha mi silencio,
volaremos infinito
con las alas de un jilguero,
lloverá de cuando en cuando
y te veré en los aguaceros,
en las flores que desmayan
cada noche de febrero,
en los hilos que el mañana
me atraviesa en cada sueño,
en la voz de una poesía
en la que dice: "Dios es bueno",
estarás en las palabras
más hermosas de mis cuentos,
en mi brazos que han caído
y que levanto con el tiempo,
reiré de mi destino
porque sé que estás contento,
cada noche sin estrellas
brillarás sólo y perfecto,
y a donde quiera que el camino
me ofrezca su aposento,
hallaré también camino
que me lleve a ti, pequeño.
Y un día cuando Dios
me de su entrada al reino,
me lleve a su presencia
de grandezas y misterios,
te hallaré jugando alegre
con tus ojos tan sinceros,
y correrás hasta mis brazos
como el agua en los riachuelos,
te diré cuánto te amo
y sabrás cuánto te quiero;
contaré lo que he vivido
esperando este momento,
hasta juntarte en las mejillas
del color de un caramelo
el amor que para ti
te guardaba entre mis besos...
 
Cuando se despegue
la última palabra de consuelo
arrastrada desde el corazón
por la tristeza y por el duelo,
y deje de enrredarse mi garganta
en los nudos del sufrimiento
que se aprietan con el alma
de todos mis recuerdos,
extenderé, cuando nadie me lo pida
mi sonrisa por el cielo,
y delgado de canciones
seré lo que fui también en otro tiempo:
veré tu mirada iluminada
cuando me mire al espejo,
en las noches desenvueltas por el frío
dormirás en mi pecho,
serás por siempre mi amigo
y también mi compañero.
En la tinta de la historia
que derrocha mi silencio,
volaremos infinito
con las alas de un jilguero,
lloverá de cuando en cuando
y te veré en los aguaceros,
en las flores que desmayan
cada noche de febrero,
en los hilos que el mañana
me atraviesa en cada sueño,
en la voz de una poesía
en la que dice: "Dios es bueno",
estarás en las palabras
más hermosas de mis cuentos,
en mi brazos que han caído
y que levanto con el tiempo,
reiré de mi destino
porque sé que estás contento,
cada noche sin estrellas
brillarás sólo y perfecto,
y a donde quiera que el camino
me ofrezca su aposento,
hallaré también camino
que me lleve a ti, pequeño.
Y un día cuando Dios
me de su entrada al reino,
me lleve a su presencia
de grandezas y misterios,
te hallaré jugando alegre
con tus ojos tan sinceros,
y correrás hasta mis brazos
como el agua en los riachuelos,
te diré cuánto te amo
y sabrás cuánto te quiero;
contaré lo que he vivido
esperando este momento,
hasta juntarte en las mejillas
del color de un caramelo
el amor que para ti
te guardaba entre mis besos...
Precioso poema , a esa personita especial que tienes en el cielo, bellas imagenes de recuerdos y encuentros, Felicitaciones !! muy cordial abrazo de amistad.
 
Cuando se despegue
la última palabra de consuelo
arrastrada desde el corazón
por la tristeza y por el duelo,
y deje de enrredarse mi garganta
en los nudos del sufrimiento
que se aprietan con el alma
de todos mis recuerdos,
extenderé, cuando nadie me lo pida
mi sonrisa por el cielo,
y delgado de canciones
seré lo que fui también en otro tiempo:
veré tu mirada iluminada
cuando me mire al espejo,
en las noches desenvueltas por el frío
dormirás en mi pecho,
serás por siempre mi amigo
y también mi compañero.
En la tinta de la historia
que derrocha mi silencio,
volaremos infinito
con las alas de un jilguero,
lloverá de cuando en cuando
y te veré en los aguaceros,
en las flores que desmayan
cada noche de febrero,
en los hilos que el mañana
me atraviesa en cada sueño,
en la voz de una poesía
en la que dice: "Dios es bueno",
estarás en las palabras
más hermosas de mis cuentos,
en mi brazos que han caído
y que levanto con el tiempo,
reiré de mi destino
porque sé que estás contento,
cada noche sin estrellas
brillarás sólo y perfecto,
y a donde quiera que el camino
me ofrezca su aposento,
hallaré también camino
que me lleve a ti, pequeño.
Y un día cuando Dios
me de su entrada al reino,
me lleve a su presencia
de grandezas y misterios,
te hallaré jugando alegre
con tus ojos tan sinceros,
y correrás hasta mis brazos
como el agua en los riachuelos,
te diré cuánto te amo
y sabrás cuánto te quiero;
contaré lo que he vivido
esperando este momento,
hasta juntarte en las mejillas
del color de un caramelo
el amor que para ti
te guardaba entre mis besos...
Hermosura de versos dedicados magistralmente que sin duda amigo mío tocan el centro del pecho.
Releído, sigue impactando.
Enhorabuena Darío. Cordial saludo y fraternal abrazo.
 
Cuando se despegue
la última palabra de consuelo
arrastrada desde el corazón
por la tristeza y por el duelo,
y deje de enrredarse mi garganta
en los nudos del sufrimiento
que se aprietan con el alma
de todos mis recuerdos,
extenderé, cuando nadie me lo pida
mi sonrisa por el cielo,
y delgado de canciones
seré lo que fui también en otro tiempo:
veré tu mirada iluminada
cuando me mire al espejo,
en las noches desenvueltas por el frío
dormirás en mi pecho,
serás por siempre mi amigo
y también mi compañero.
En la tinta de la historia
que derrocha mi silencio,
volaremos infinito
con las alas de un jilguero,
lloverá de cuando en cuando
y te veré en los aguaceros,
en las flores que desmayan
cada noche de febrero,
en los hilos que el mañana
me atraviesa en cada sueño,
en la voz de una poesía
en la que dice: "Dios es bueno",
estarás en las palabras
más hermosas de mis cuentos,
en mi brazos que han caído
y que levanto con el tiempo,
reiré de mi destino
porque sé que estás contento,
cada noche sin estrellas
brillarás sólo y perfecto,
y a donde quiera que el camino
me ofrezca su aposento,
hallaré también camino
que me lleve a ti, pequeño.
Y un día cuando Dios
me de su entrada al reino,
me lleve a su presencia
de grandezas y misterios,
te hallaré jugando alegre
con tus ojos tan sinceros,
y correrás hasta mis brazos
como el agua en los riachuelos,
te diré cuánto te amo
y sabrás cuánto te quiero;
contaré lo que he vivido
esperando este momento,
hasta juntarte en las mejillas
del color de un caramelo
el amor que para ti
te guardaba entre mis besos...
un poema que encierra un recuerdo, saludos
 
Cuando se despegue
la última palabra de consuelo
arrastrada desde el corazón
por la tristeza y por el duelo,
y deje de enrredarse mi garganta
en los nudos del sufrimiento
que se aprietan con el alma
de todos mis recuerdos,
extenderé, cuando nadie me lo pida
mi sonrisa por el cielo,
y delgado de canciones
seré lo que fui también en otro tiempo:
veré tu mirada iluminada
cuando me mire al espejo,
en las noches desenvueltas por el frío
dormirás en mi pecho,
serás por siempre mi amigo
y también mi compañero.
En la tinta de la historia
que derrocha mi silencio,
volaremos infinito
con las alas de un jilguero,
lloverá de cuando en cuando
y te veré en los aguaceros,
en las flores que desmayan
cada noche de febrero,
en los hilos que el mañana
me atraviesa en cada sueño,
en la voz de una poesía
en la que dice: "Dios es bueno",
estarás en las palabras
más hermosas de mis cuentos,
en mi brazos que han caído
y que levanto con el tiempo,
reiré de mi destino
porque sé que estás contento,
cada noche sin estrellas
brillarás sólo y perfecto,
y a donde quiera que el camino
me ofrezca su aposento,
hallaré también camino
que me lleve a ti, pequeño.
Y un día cuando Dios
me de su entrada al reino,
me lleve a su presencia
de grandezas y misterios,
te hallaré jugando alegre
con tus ojos tan sinceros,
y correrás hasta mis brazos
como el agua en los riachuelos,
te diré cuánto te amo
y sabrás cuánto te quiero;
contaré lo que he vivido
esperando este momento,
hasta juntarte en las mejillas
del color de un caramelo
el amor que para ti
te guardaba entre mis besos...
Ayyy Darío, qué versos más sentidos y emotivos dedicas a ese ser que llevas dentro, muy dentro del corazón, a ese amigo verdadero que nos acompaña en los buenos y malos momentos y que siempre está a nuestro lado, aunque haya partido en viaje hacia el infinito. Tus letras hacen vibrar cada fibra del alma. Me ha encantado leerte. Besazos con cariño y admiración.
 
Wow! Amigo Darío, que gusto tener esta calidad de poesía en nuestro país. Me encanta el sentimiento con que fue plasmado, eso sí, sobretodo, lamento la pérdida. Sin duda sucederá tal cual lo describes. Un gran gusto y un abracito con mi cariño.
 
Cuando se despegue
la última palabra de consuelo
arrastrada desde el corazón
por la tristeza y por el duelo,
y deje de enrredarse mi garganta
en los nudos del sufrimiento
que se aprietan con el alma
de todos mis recuerdos,
extenderé, cuando nadie me lo pida
mi sonrisa por el cielo,
y delgado de canciones
seré lo que fui también en otro tiempo:
veré tu mirada iluminada
cuando me mire al espejo,
en las noches desenvueltas por el frío
dormirás en mi pecho,
serás por siempre mi amigo
y también mi compañero.
En la tinta de la historia
que derrocha mi silencio,
volaremos infinito
con las alas de un jilguero,
lloverá de cuando en cuando
y te veré en los aguaceros,
en las flores que desmayan
cada noche de febrero,
en los hilos que el mañana
me atraviesa en cada sueño,
en la voz de una poesía
en la que dice: "Dios es bueno",
estarás en las palabras
más hermosas de mis cuentos,
en mi brazos que han caído
y que levanto con el tiempo,
reiré de mi destino
porque sé que estás contento,
cada noche sin estrellas
brillarás sólo y perfecto,
y a donde quiera que el camino
me ofrezca su aposento,
hallaré también camino
que me lleve a ti, pequeño.
Y un día cuando Dios
me de su entrada al reino,
me lleve a su presencia
de grandezas y misterios,
te hallaré jugando alegre
con tus ojos tan sinceros,
y correrás hasta mis brazos
como el agua en los riachuelos,
te diré cuánto te amo
y sabrás cuánto te quiero;
contaré lo que he vivido
esperando este momento,
hasta juntarte en las mejillas
del color de un caramelo
el amor que para ti
te guardaba entre mis besos...
Divina y emotiva.
Ha sido un placer pasar.
 
Cuando se despegue
la última palabra de consuelo
arrastrada desde el corazón
por la tristeza y por el duelo,
y deje de enrredarse mi garganta
en los nudos del sufrimiento
que se aprietan con el alma
de todos mis recuerdos,
extenderé, cuando nadie me lo pida
mi sonrisa por el cielo,
y delgado de canciones
seré lo que fui también en otro tiempo:
veré tu mirada iluminada
cuando me mire al espejo,
en las noches desenvueltas por el frío
dormirás en mi pecho,
serás por siempre mi amigo
y también mi compañero.
En la tinta de la historia
que derrocha mi silencio,
volaremos infinito
con las alas de un jilguero,
lloverá de cuando en cuando
y te veré en los aguaceros,
en las flores que desmayan
cada noche de febrero,
en los hilos que el mañana
me atraviesa en cada sueño,
en la voz de una poesía
en la que dice: "Dios es bueno",
estarás en las palabras
más hermosas de mis cuentos,
en mi brazos que han caído
y que levanto con el tiempo,
reiré de mi destino
porque sé que estás contento,
cada noche sin estrellas
brillarás sólo y perfecto,
y a donde quiera que el camino
me ofrezca su aposento,
hallaré también camino
que me lleve a ti, pequeño.
Y un día cuando Dios
me de su entrada al reino,
me lleve a su presencia
de grandezas y misterios,
te hallaré jugando alegre
con tus ojos tan sinceros,
y correrás hasta mis brazos
como el agua en los riachuelos,
te diré cuánto te amo
y sabrás cuánto te quiero;
contaré lo que he vivido
esperando este momento,
hasta juntarte en las mejillas
del color de un caramelo
el amor que para ti
te guardaba entre mis besos...
Lo he sentido infinitamente, como una melodía triste que se queda grabada en el pecho, un gusto leer tan bella obra, un saludo y abrazo poeta!
 
Cuando se despegue
la última palabra de consuelo
arrastrada desde el corazón
por la tristeza y por el duelo,
y deje de enrredarse mi garganta
en los nudos del sufrimiento
que se aprietan con el alma
de todos mis recuerdos,
extenderé, cuando nadie me lo pida
mi sonrisa por el cielo,
y delgado de canciones
seré lo que fui también en otro tiempo:
veré tu mirada iluminada
cuando me mire al espejo,
en las noches desenvueltas por el frío
dormirás en mi pecho,
serás por siempre mi amigo
y también mi compañero.
En la tinta de la historia
que derrocha mi silencio,
volaremos infinito
con las alas de un jilguero,
lloverá de cuando en cuando
y te veré en los aguaceros,
en las flores que desmayan
cada noche de febrero,
en los hilos que el mañana
me atraviesa en cada sueño,
en la voz de una poesía
en la que dice: "Dios es bueno",
estarás en las palabras
más hermosas de mis cuentos,
en mi brazos que han caído
y que levanto con el tiempo,
reiré de mi destino
porque sé que estás contento,
cada noche sin estrellas
brillarás sólo y perfecto,
y a donde quiera que el camino
me ofrezca su aposento,
hallaré también camino
que me lleve a ti, pequeño.
Y un día cuando Dios
me de su entrada al reino,
me lleve a su presencia
de grandezas y misterios,
te hallaré jugando alegre
con tus ojos tan sinceros,
y correrás hasta mis brazos
como el agua en los riachuelos,
te diré cuánto te amo
y sabrás cuánto te quiero;
contaré lo que he vivido
esperando este momento,
hasta juntarte en las mejillas
del color de un caramelo
el amor que para ti
te guardaba entre mis besos...


Ayer leí tu poema, pero no envié su respuesta, lo vuelvo a leer y me impacta el dolor,tu sensibilidad, puedo comprender el nudo de tu garganta, el frío duelo....A mi también se me murió un hermano, es una pena demasiada honda, terrible.
Admiro ante el duro dolor tu fortaleza cuando expresas;
"Dios es bueno",
estarás en las palabras
más hermosas de mis cuentos,
en mi brazos que han caído
y que levanto con el tiempo,
reiré de mi destino
porque sé que estás contento,

Mis abrazos...
 
Cuando se despegue
la última palabra de consuelo
arrastrada desde el corazón
por la tristeza y por el duelo,
y deje de enrredarse mi garganta
en los nudos del sufrimiento
que se aprietan con el alma
de todos mis recuerdos,
extenderé, cuando nadie me lo pida
mi sonrisa por el cielo,
y delgado de canciones
seré lo que fui también en otro tiempo:
veré tu mirada iluminada
cuando me mire al espejo,
en las noches desenvueltas por el frío
dormirás en mi pecho,
serás por siempre mi amigo
y también mi compañero.
En la tinta de la historia
que derrocha mi silencio,
volaremos infinito
con las alas de un jilguero,
lloverá de cuando en cuando
y te veré en los aguaceros,
en las flores que desmayan
cada noche de febrero,
en los hilos que el mañana
me atraviesa en cada sueño,
en la voz de una poesía
en la que dice: "Dios es bueno",
estarás en las palabras
más hermosas de mis cuentos,
en mi brazos que han caído
y que levanto con el tiempo,
reiré de mi destino
porque sé que estás contento,
cada noche sin estrellas
brillarás sólo y perfecto,
y a donde quiera que el camino
me ofrezca su aposento,
hallaré también camino
que me lleve a ti, pequeño.
Y un día cuando Dios
me de su entrada al reino,
me lleve a su presencia
de grandezas y misterios,
te hallaré jugando alegre
con tus ojos tan sinceros,
y correrás hasta mis brazos
como el agua en los riachuelos,
te diré cuánto te amo
y sabrás cuánto te quiero;
contaré lo que he vivido
esperando este momento,
hasta juntarte en las mejillas
del color de un caramelo
el amor que para ti
te guardaba entre mis besos...
Uffffff que grande eres!!!!!
Logras emocionarme hasta las lágrimas, recordé también a los que ya partieron y se me achicó el corazón ...
No tengo más que darte las gracias por esta bella y emocionante entrega poética.
Abrazotes desde mi mar.
 
Un poema con una lluvia de tristeza por la pérdida, pero también colmada de esperanza, vislumbrando un encuentro en la inmensidad del cielo. Grato leerle, saludos!
 

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