Soneto a Ruben Darío

Lucevelio

Surrealismo, realismo, terror.
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Moderador enseñante


Con motivo a ciertos eventos anteriores a la escritura del poema Salutación del Optimista


Cuando el Príncipe vaga, su facundia no tiene volumen,
es un cisne sin plumas que no ansía calar por el cielo,
es obtuso su lápiz, pues la causa no acierta en el numen;
individuo indolente que se anima abismado en el suelo.

Elevó la promesa en un tiempo en que Hispania buscaba
escuchar el estímulo que menguara el morrión ofendido
(aquel Hierro del Norte reducía la póstuma aldaba
con el guante de Marte, como quien desespera encendido).

No obstante, Poesía, ¡nunca cede en minutos históricos!,
y forjada la Estrofa hechizó todo aquél Ateneo.
Pero en los corredores la evidencia de varios teóricos

plasmaron con su letra, que el rapsoda bribón y bellaco
con un nicho de penas —intentona de darle al falseo—,
ingería unas onzas del eufórico y burdo de Baco.
 
Última edición:
Aunque se me escapa en una primera lectura el fondo del poema, debo quitarme el sombrero, ante el alarde de dominio técnico que despliegas en este excelente soneto en heptadecasílabos 7/10.
Un lujo, que debo releer.
Un abrazo.
 
Aunque se me escapa en una primera lectura el fondo del poema, debo quitarme el sombrero, ante el alarde de dominio técnico que despliegas en este excelente soneto en heptadecasílabos 7/10.
Un lujo, que debo releer.
Un abrazo.


Gracias por pasar comentar amigo Luis. Hay apuntes que comentan, que en la víspera a la escritura del poema Salutación del Optimista, y contado el tiempo que tenía Darío para redactarlo, por una promesa hecha a un grupo de intelectuales en Madrid, se juntó con unos amigos para acometer con la obra estando ebrio; además, muchos de los conocidos del poeta alegaban que no tenía disciplina a la hora de escribir. En cuanto a la métrica, viene por su soneto a Venus tan osado y magnífico para su tiempo.
 
Suscribo el comentario de Luis, amigo: un soneto hepta-decasílabo con unos hemistiquios impecablemente llevados y con una lírica hecha a la manera de tu magnífico estilo poético. La aclaración que le haces a Luis me ha llevado a releer el poema con estos nuevos datos y los versos cobran más sentido. Prometo volver a leerlos; lo merecen.

Mi más sincera felicitación Lucevelio.

Un abrazo.
 
Última edición:
A mi se me hace largo y espeso.

Es siempre un reto poner el nombre de Darío. Valiente eres desde luego. Te seguiré leyendo

Un saludo
 
Gracias por pasar comentar amigo Luis. Hay apuntes que comentan, que en la víspera a la escritura del poema Salutación del Optimista, y contado el tiempo que tenía Darío para redactarlo, por una promesa hecha a un grupo de intelectuales en Madrid, se juntó con unos amigos para acometer con la obra estando ebrio; además, muchos de los conocidos del poeta alegaban que no tenía disciplina a la hora de escribir. En cuanto a la métrica, viene por su soneto a Venus tan osado y magnífico para su tiempo.

darío siempre fue muy docto también en las artes de la bebida. Es más, murió precisamente de eso, en su encarnación de potente enfermedad hepática. La estatua que lo personifica en el parque en que se le homenajea sostiene una cítara: pero lo más apropiado habría sido dotarlo de una botella. Él hubiera asentido satisfecho.

un genio el mae, para bien y para mal.

saludos.
 
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Con motivo a ciertos eventos anteriores a la escritura del poema Salutación del Optimista


Cuando el Príncipe vaga, su facundia no tiene volumen,
es un cisne sin plumas que no ansía calar por el cielo,
es obtuso su lápiz, pues la causa no acierta en el numen;
individuo indolente que se anima abismado en el suelo.

Elevó la promesa en un tiempo en que Hispania buscaba
escuchar el estímulo que menguara el morrión ofendido
(aquel Hierro del Norte reducía la póstuma aldaba
con el guante de Marte, como quien desespera encendido).

No obstante, Poesía, ¡nunca cede en minutos históricos!,
y forjada la Estrofa hechizó todo aquél Ateneo.
Pero en los corredores la evidencia de varios teóricos

plasmaron con su letra, que el rapsoda bribón y bellaco
con un nicho de penas —intentona de darle al falseo—,
ingería unas onzas del eufórico y burdo de Baco.
Excelentes soneto heptadecasílabo asimétricos de hemistiquios de 7 y 10 sílabas, estimado Lucevelio, en el hemistiquio primero del verso 9º se admite el hiato gramatical, de lo contrario si hicieras sinéresis se notaría algo forzado al quedar acentuado en 5ª como penúltima sílaba del hemistiquio, tiene mi Apto.

Un cordial saludo.


Un cordial saludo.
 

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