Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
EN PENUMBRA
Descubrimos el cuerpo con los labios
en la oscura penumbra de la estancia
y, aspirando de pieles la fragancia,
olvidamos dichosos los resabios.
Recordamos las noches del pasado
que llenaban de gozo nuestras vidas,
mas sábanas de tedio enmohecidas
trajeron disidencias y el enfado.
Hoy de nuevo buscamos en la noche
la caricia sublime y entregada,
con la pasión antaño acostumbrada
pero ahora carente del reproche.
Volvemos a surgir de las cenizas
de un amor cuya fuerza polarizas.
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