Tanya
Poeta recién llegado
Todo río llega a su destino,
estos pétalos de amor de desvanecieron,
me quedé deshojada pero no me importó
porque no vales ni el pestañear de mis ojos
ni la mínima mueca de sonrisa.
No mereces mi pensamiento y mis sufrimientos,
por ello mismo ya no estas en ellos.
No vales mi luz, el alumbramiento de estas montañas,
no vales nada para mí.
La paciencia llegó a su fin,
y ya no escuece, no duele, es algo que cambió.
Algo que pasó, algo de lo que aprendí y comprendí
y al final no tiene vuelta de hoja u otra cara,
es hielo frío y eres tú y tu desdidachada alma.
Muerta, moribunda.
estos pétalos de amor de desvanecieron,
me quedé deshojada pero no me importó
porque no vales ni el pestañear de mis ojos
ni la mínima mueca de sonrisa.
No mereces mi pensamiento y mis sufrimientos,
por ello mismo ya no estas en ellos.
No vales mi luz, el alumbramiento de estas montañas,
no vales nada para mí.
La paciencia llegó a su fin,
y ya no escuece, no duele, es algo que cambió.
Algo que pasó, algo de lo que aprendí y comprendí
y al final no tiene vuelta de hoja u otra cara,
es hielo frío y eres tú y tu desdidachada alma.
Muerta, moribunda.