Himinglaeva
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lado oscuro
Fuertemente amordazado
con las bridas de los “ valores”
impuestos por una sociedad, aromatizada por la hipocresía
agoniza sepultado en las profundidades
de este averno que se niega a consumirlo día a día.
¡Subsiste, lucha, se niega a morir, íncapaz de rendirse!
Este demonio se alimenta de sueños prohíbidos,
de fantasías tenebrosas, deseos pecaminosos que
sacian su sed de inmundas pasiones, de profundo frenesí.
Afila sus dientes, incrusta su mirada en tus instintos
más profundos, esa víbora de siete cabezas es implacable,
devora tu voluntad y se apodera de tus deseos,
luce famélica, lujuríosa, perfumada de lascivia, de impudencia.
Ella abre sus fauces y te engulle eróticamente, mientras
tú sufragas en la oscuridad y te ocultas antes las miradas indecentes.
Eres pasión libídinosa, impúdica y carnal,
esoterismo tallado a fuego, moldeado a dolores,
teñido del color de la oscuridad.
Es mi huésped y yo su esclava!
Fuertemente amordazado
con las bridas de los “ valores”
impuestos por una sociedad, aromatizada por la hipocresía
agoniza sepultado en las profundidades
de este averno que se niega a consumirlo día a día.
¡Subsiste, lucha, se niega a morir, íncapaz de rendirse!
Este demonio se alimenta de sueños prohíbidos,
de fantasías tenebrosas, deseos pecaminosos que
sacian su sed de inmundas pasiones, de profundo frenesí.
Afila sus dientes, incrusta su mirada en tus instintos
más profundos, esa víbora de siete cabezas es implacable,
devora tu voluntad y se apodera de tus deseos,
luce famélica, lujuríosa, perfumada de lascivia, de impudencia.
Ella abre sus fauces y te engulle eróticamente, mientras
tú sufragas en la oscuridad y te ocultas antes las miradas indecentes.
Eres pasión libídinosa, impúdica y carnal,
esoterismo tallado a fuego, moldeado a dolores,
teñido del color de la oscuridad.
Es mi huésped y yo su esclava!
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