Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
A las puertas del invierno,
¡qué despacio el mundo gira!
cuando el viento que te inspira,
con su abrazo sempiterno,
hoy deshoja mi cuaderno
de renglones que marchito
tras lo sordo de su grito
mientras ciego este poema
con nostalgias por sistema,
santo y seña en cada escrito.
Mas así se vanagloria
cuán lejano queda el día
en que llame nadería
lo tenaz de mi memoria.
¿No es acaso una victoria
desnudarse de pasado
siempre y cuando de tu lado
bien cubierto esté el presente
aunque a veces de repente
en el viento haya encallado?
Ancladita a la añoranza,
frente a un puerto de quimeras,
al dolor mandé a galeras
y a mi llanto a lontananza
para que sin más tardanza,
fondeada entre tus brazos,
nada importen los sargazos
enredados en el verso
ni las simas donde inmerso
vuela el mundo en mil pedazos.
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