Marco Antonio Morales O.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi vida es un canto a la vida
valga la redundancia,
cuando a mi corazón
le ofrecen espinas
abre sus puertas
y en sus carnes las ahoga.
Por eso en malas horas
bebo un vaso de agua,
doy vueltas por mis calles
y contemplo los misteriosos rostros;
misterios de serenidad.
de alegrías,
misterios de resentimientos
y dolores.
Veo ilusiones,
veo tristezas
más no por ello
dejo de acariciar
al niño que empieza.
Cuando prendo la TV
y ver figuras
de serias personas
que discuten
los problemas del mundo
me río a veces
al mirar a algunos
tan serios bufones.
¡Mi vida es un canto a la vida,
valga la redundancia!
no soy persona vacía
y también me gozo
con las imágenes de
seres realistas
que dedican su tiempo
a mitigar el dolor del hermano;
porque mi vida a pesar
de todo lo que veo, vivo
y leo
es un canto a la vida.
valga la redundancia,
cuando a mi corazón
le ofrecen espinas
abre sus puertas
y en sus carnes las ahoga.
Por eso en malas horas
bebo un vaso de agua,
doy vueltas por mis calles
y contemplo los misteriosos rostros;
misterios de serenidad.
de alegrías,
misterios de resentimientos
y dolores.
Veo ilusiones,
veo tristezas
más no por ello
dejo de acariciar
al niño que empieza.
Cuando prendo la TV
y ver figuras
de serias personas
que discuten
los problemas del mundo
me río a veces
al mirar a algunos
tan serios bufones.
¡Mi vida es un canto a la vida,
valga la redundancia!
no soy persona vacía
y también me gozo
con las imágenes de
seres realistas
que dedican su tiempo
a mitigar el dolor del hermano;
porque mi vida a pesar
de todo lo que veo, vivo
y leo
es un canto a la vida.