Caballo de ojos de trueno,
Heraldo de la tormenta,
Tus cascos levantan el polvo
Sobre una tierra reseca.
La locura te dirige;
Arrasas la hierba
Con enérgico desprecio
Porque tus patas te llevan
Hacia el reino del infierno.
Sabes que trae el mañana
Y no va a ser mejor que esto;
Desatado, al galope,
Sientes el aire,
Inusualmente caliente,
Que hace que en tus venas,
La sangre hierva.
Crines agitadas,
Negro pelaje,
Te revuelves
Y coceas
Lo que se atraviesa
En tu camino.
No importa que sean piedras,
No importa si son seres vivos;
El tiempo te apremia y llama
Y tú acudes veloz
Hacia el destino.
Has salido de las llamas;
Del yunque de la fatalidad.
Una vez libre y suelto
Tu paso no se puede frenar.
Heraldo de la tormenta,
Tus cascos levantan el polvo
Sobre una tierra reseca.
La locura te dirige;
Arrasas la hierba
Con enérgico desprecio
Porque tus patas te llevan
Hacia el reino del infierno.
Sabes que trae el mañana
Y no va a ser mejor que esto;
Desatado, al galope,
Sientes el aire,
Inusualmente caliente,
Que hace que en tus venas,
La sangre hierva.
Crines agitadas,
Negro pelaje,
Te revuelves
Y coceas
Lo que se atraviesa
En tu camino.
No importa que sean piedras,
No importa si son seres vivos;
El tiempo te apremia y llama
Y tú acudes veloz
Hacia el destino.
Has salido de las llamas;
Del yunque de la fatalidad.
Una vez libre y suelto
Tu paso no se puede frenar.