ropittella
Poeta veterana en el Portal
Deja que decante,
la herida sangra hace demasiado tiempo
y a la sangre se la bebe la tierra,
pero nada crece
cuando la sangre terca
cierra la cutícula de la semilla.
Me voy preparando,
todo viaje vale las despedidas que implica,
mas nunca diré los adioses
que se quedaron repartidos en el tiempo.
Nunca sabrás a qué señales
ni a qué mensajes les di
la respuesta.
Todas tus preguntas
se quedarán insatisfechas
y tu hambre de consuelo
no tendrá principio ni fin.
Aunque habré de regresar de algún modo
y será justo cuando me hayas olvidado.
Milán se parecerá más a un puerto,
Venecia estará seca
y las máscaras
todas serán de bufones.
Esa ilusión de ser
esa pasión por crear
mientras se contempla la filosofía del harapiento,
del suicida, del borracho,
nada será cierto.
He de volver cuando me hayas olvidado
y tal vez te reinvente
con la tinta de una gota,
entre los recuerdos
seguramente que habré de encontrar una,
pequeña como un grano de mostaza,
quizás te pinte en un cuadro
junto a las gárgolas.
Sí, quizás te pinte como si pariera
a Frankenstein
y sin embargo no podré ser cruel,
no, eso nunca,
te daré un nombre
y un calvario.
la herida sangra hace demasiado tiempo
y a la sangre se la bebe la tierra,
pero nada crece
cuando la sangre terca
cierra la cutícula de la semilla.
Me voy preparando,
todo viaje vale las despedidas que implica,
mas nunca diré los adioses
que se quedaron repartidos en el tiempo.
Nunca sabrás a qué señales
ni a qué mensajes les di
la respuesta.
Todas tus preguntas
se quedarán insatisfechas
y tu hambre de consuelo
no tendrá principio ni fin.
Aunque habré de regresar de algún modo
y será justo cuando me hayas olvidado.
Milán se parecerá más a un puerto,
Venecia estará seca
y las máscaras
todas serán de bufones.
Esa ilusión de ser
esa pasión por crear
mientras se contempla la filosofía del harapiento,
del suicida, del borracho,
nada será cierto.
He de volver cuando me hayas olvidado
y tal vez te reinvente
con la tinta de una gota,
entre los recuerdos
seguramente que habré de encontrar una,
pequeña como un grano de mostaza,
quizás te pinte en un cuadro
junto a las gárgolas.
Sí, quizás te pinte como si pariera
a Frankenstein
y sin embargo no podré ser cruel,
no, eso nunca,
te daré un nombre
y un calvario.
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