Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Son las ocho
de la mañana,
me dirijo al trabajo
por la calle
Melancolía,
en mis auriculares
escucho
“Personal Jesus”
de Depeche Mode,
hace un frío de cojones,
en mi mano un cigarrillo
señala mi camino,
me cruzo con Greta
y me pierdo
en sus ojos negros,
¡qué pedazo de mujer!
ella a mi no me conoce,
ni me mira,
quizás nunca lo haga.
de la mañana,
me dirijo al trabajo
por la calle
Melancolía,
en mis auriculares
escucho
“Personal Jesus”
de Depeche Mode,
hace un frío de cojones,
en mi mano un cigarrillo
señala mi camino,
me cruzo con Greta
y me pierdo
en sus ojos negros,
¡qué pedazo de mujer!
ella a mi no me conoce,
ni me mira,
quizás nunca lo haga.