Al amparo del viejo ciprés...
Al amparo del viejo ciprés de la ribera,
bajo melodiosa garganta de ruiseñores,
mientras el sol desliza sus áureos fulgores
anunciando la llegada de la primavera,
soy huésped en el viejo rincón de la quimera,
en donde melodioso son del ciprés perdura,
donde nueva fragancia de luz, amor augura,
en donde me tumbo con mi libro, que no leo,
por llegar a mi pecho cargada de frescura,
porque de ti, mi primavera, me siento reo.
Luis
Derechos reservados