Maria B Nunez
Poeta recién llegado

Amantes ocultos de amores prohibidos
criticados por quienes no han sentido
ese sublime sentimiento de amor,
amores que viven como un relámpago
combatiendo el tiempo y lejanía.
Amores que no hallan espacio en la sociedad
son amores que no caben en el mundo
y comparten su pecado con la soledad,
amores que viven ocultos y mueren en las sombras
arrullados por el ruido de un silencio complice.
Son de esos amores que se internan como larvas
buscando enquistarse en el cuerpo y la razón,
amores que estremecen tan sólo con mirarlos
surgen de repente como lava ardiente
que quema y abrasa cuando están contigo.
Son los que esperan ansiosos las noches
para acariciarte toda con el iris de sus ojos,
dibujar tu cuerpo en las noches sin luna
y cubrirte de besos a la luz de un lucero.
Ellos le ponen color al horizonte más oscuro,
consiguen la calma en una aciaga tempestad,
detienen el tiempo para estar contigo
te aman frenéticamente con pasión y culpa.
Amores que agonizan por no tenerte cerca
los que reclaman un poco más de tu cariño,
anhelan aunque sea una mirada de tus pupilas
y permanecer más tiempo en el calor de tus brazos.
Cuando piensan en ti son un vendaval sin rumbo
que no encuentra sosiego sino está contigo,
y se funde en gotas impregnadas de pasión
no hay nada que apague su delirio de amor.
Es como el viento que ruge cuando algo lo detiene
como ahogar un suspiro de amor en una noche silente,
es el grito que se escapa y lo amordaza el llanto
no hay nada que apague su delirio de amor.
Es como el viento que ruge cuando algo lo detiene
como ahogar un suspiro de amor en una noche silente,
es el grito que se escapa y lo amordaza el llanto
amor secreto que languidece sin horizonte alguno.
Dolor tatuado en el alma de tanto vacío y ausencia
lágrimas de cristal que reflejan un corazón roto,
amor infinito y prohibitivo que solo causa dolor
por haber vivido tanto en brazos de la distancia.
Amor que siente que este cuerpo yermo te desea
la luna es fiel testigo de mi insomnio y agonía,
de la soledad de mi alma y mis deseos adormecidos
por amarte tanto y saber que eres mi amor prohibido.
Comprendí que el tiempo y la distancia es la mejor opción
para enterrar ese amor imposible que la vida me ofreció.
María B Núñez
lágrimas de cristal que reflejan un corazón roto,
amor infinito y prohibitivo que solo causa dolor
por haber vivido tanto en brazos de la distancia.
Amor que siente que este cuerpo yermo te desea
la luna es fiel testigo de mi insomnio y agonía,
de la soledad de mi alma y mis deseos adormecidos
por amarte tanto y saber que eres mi amor prohibido.
Comprendí que el tiempo y la distancia es la mejor opción
para enterrar ese amor imposible que la vida me ofreció.
María B Núñez