salerin
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el mar de tu juego
mi alma rema
como brote en umbral
de una delicia.
Eres nube de fuego
que me quema,
una brasa letal
que me acaricia.
En ti yo me disgrego,
soy dilema,
una ruda espiral
de la codicia,
una paz sin sosiego,
un anatema,
un impulso brutal
que me ajusticia.
Un huracán que choca
y que se enreda,
una furia en retazos,
resignada.
Girar que se disloca
y que no rueda.
Pasión ciega sin lazos,
deshojada.
Una huida tan loca
que se queda;
levedad, en pedazos,
de la nada.
Manuel Sal Menéndez.
Versos endecasilabos partidos con 28 rimas. Hice lo que puede. Los cuartetos son serventesios.
mi alma rema
como brote en umbral
de una delicia.
Eres nube de fuego
que me quema,
una brasa letal
que me acaricia.
En ti yo me disgrego,
soy dilema,
una ruda espiral
de la codicia,
una paz sin sosiego,
un anatema,
un impulso brutal
que me ajusticia.
Un huracán que choca
y que se enreda,
una furia en retazos,
resignada.
Girar que se disloca
y que no rueda.
Pasión ciega sin lazos,
deshojada.
Una huida tan loca
que se queda;
levedad, en pedazos,
de la nada.
Manuel Sal Menéndez.
Versos endecasilabos partidos con 28 rimas. Hice lo que puede. Los cuartetos son serventesios.