Nelson Garay
Poeta recién llegado
El vació
el insomnio,
la pobre polilla que pega
una y otra vez,
contra la tenue esperanza
de la bombilla,
el aullar incesante
de los perros desconsolados
hijos de las sombras
esclavos del humano,
la noche
siempre fría,
que oculta bajo el brillo de la luna
el sufrimiento de los noctámbulos,
el sonido,
la canción que suena
la armonía creciente,
del grillo olvidado
en la esquina obscura
que nunca miramos,
el dolor,
padre de todo padecimiento,
comandante de la vida diaria
cobarde que se esconde
detrás de una sonrisa fingida,
el sueño,
calmante natural de la depresión
morfina que desacelera el corazón,
el pensar,
poesía que no tranquiliza
el equilibrio perdido
de las razones de los lamentos,
el final,
la conclusión,
he llegado a sentir
que la única manera de sobrevivir
en este carcomido mundo
es morir.
el insomnio,
la pobre polilla que pega
una y otra vez,
contra la tenue esperanza
de la bombilla,
el aullar incesante
de los perros desconsolados
hijos de las sombras
esclavos del humano,
la noche
siempre fría,
que oculta bajo el brillo de la luna
el sufrimiento de los noctámbulos,
el sonido,
la canción que suena
la armonía creciente,
del grillo olvidado
en la esquina obscura
que nunca miramos,
el dolor,
padre de todo padecimiento,
comandante de la vida diaria
cobarde que se esconde
detrás de una sonrisa fingida,
el sueño,
calmante natural de la depresión
morfina que desacelera el corazón,
el pensar,
poesía que no tranquiliza
el equilibrio perdido
de las razones de los lamentos,
el final,
la conclusión,
he llegado a sentir
que la única manera de sobrevivir
en este carcomido mundo
es morir.