esthergranados
Poeta adicto al portal
“ No creo que pueda pedirse mucho más para un domingo por la tarde; lo que pasa es que es una desagradecida, ¡como si tuviera un plan mejor!”
Pobre mamá, está disgustada. Cuando mi hermana vivía en casa, le gustaba ayudar a la “tata”en la cocina después de terminar los deberes , y se divertía jugando conmigo. Le encantaba sentarse en el porche a leer, aunque cuando llegaba la tarde, se ponía nerviosa, no sé por qué. Ahora todo son excusas cuando le pedimos que venga a vernos. Yo creo que tiene celos porque papá me prefiere a mí. Antes le gustaba más estar con ella. Yo lo notaba. Cuando Elena acababa de merendar, la llevaba al laberinto del jardín y se perdían entre sus calles. Después, esa manía tonta que le entró de irse a un internado, como si no estuviera bien con nosotros… Lo raro fue que mi padre le diera permiso ¡Mira que preferir vivir en un colegio! ¡Y que drama cuando se fue! Mamá llorando, la tata limpiándose los ojos con disimulo, papá muy serio, y yo enfadada, porque tendría que dormir sola y no me gusta. Yo creo que por eso, a veces viene él y se mete en mi cama. Elena me pregunta muchas cosas, ¡que pesada es! Quiere que me vaya a vivir con ella, pero yo me niego: prefiero estar en casa, aunque no me gusten algunas cosas que no me atrevo a decir…Dice papá, que si viene de madrugada a mi habitación, es porque me quiere mucho, por eso se tumba a mi lado y me acaricia. “No le cuentes a nadie nuestro secreto, mamá se enfadaría porque creerá que te mimo demasiado.” Yo no lo cuento, desde luego que no, pero me gustaría que me quisiera un poco menos, como a Elena, que tiene celos de mí porque papá ya no la lleva al laberinto.
Pobre mamá, está disgustada. Cuando mi hermana vivía en casa, le gustaba ayudar a la “tata”en la cocina después de terminar los deberes , y se divertía jugando conmigo. Le encantaba sentarse en el porche a leer, aunque cuando llegaba la tarde, se ponía nerviosa, no sé por qué. Ahora todo son excusas cuando le pedimos que venga a vernos. Yo creo que tiene celos porque papá me prefiere a mí. Antes le gustaba más estar con ella. Yo lo notaba. Cuando Elena acababa de merendar, la llevaba al laberinto del jardín y se perdían entre sus calles. Después, esa manía tonta que le entró de irse a un internado, como si no estuviera bien con nosotros… Lo raro fue que mi padre le diera permiso ¡Mira que preferir vivir en un colegio! ¡Y que drama cuando se fue! Mamá llorando, la tata limpiándose los ojos con disimulo, papá muy serio, y yo enfadada, porque tendría que dormir sola y no me gusta. Yo creo que por eso, a veces viene él y se mete en mi cama. Elena me pregunta muchas cosas, ¡que pesada es! Quiere que me vaya a vivir con ella, pero yo me niego: prefiero estar en casa, aunque no me gusten algunas cosas que no me atrevo a decir…Dice papá, que si viene de madrugada a mi habitación, es porque me quiere mucho, por eso se tumba a mi lado y me acaricia. “No le cuentes a nadie nuestro secreto, mamá se enfadaría porque creerá que te mimo demasiado.” Yo no lo cuento, desde luego que no, pero me gustaría que me quisiera un poco menos, como a Elena, que tiene celos de mí porque papá ya no la lleva al laberinto.