Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Tú
De tiempo en tiempo mi voz se rasga en la penumbra de tu noche
Acaricio el pelo de tu cuerpo que me sugiere trampas, estilos, y un desenfrenado amor adolescente.
Te pienso en mil designios, algunos felices, otros fatales.
Pero mi humanidad vuelve a buscarte nuevamente,
nadie me desalienta porque sin ti pierdo mi alma,
me retuerzo de dolor si no te busco,
si no te espero,
si no te tengo.
Anoche vi a un amigo nuevamente y pensé en ti, en nuestras conversaciones, en nuestras dulces discusiones. Pensé encontrar algo al manejar por esas largas avenidas vacías de mi vida por la tarde o cuando empieza a oscurecer.
Hoy amaneció otro día.
Como capricho diurno de una mañana desatada volví a pensar en ti y fue cruel no verte,
no escucharte,
no llamarte a la distancia
De tiempo en tiempo mi voz se rasga en la penumbra de tu noche
Acaricio el pelo de tu cuerpo que me sugiere trampas, estilos, y un desenfrenado amor adolescente.
Te pienso en mil designios, algunos felices, otros fatales.
Pero mi humanidad vuelve a buscarte nuevamente,
nadie me desalienta porque sin ti pierdo mi alma,
me retuerzo de dolor si no te busco,
si no te espero,
si no te tengo.
Anoche vi a un amigo nuevamente y pensé en ti, en nuestras conversaciones, en nuestras dulces discusiones. Pensé encontrar algo al manejar por esas largas avenidas vacías de mi vida por la tarde o cuando empieza a oscurecer.
Hoy amaneció otro día.
Como capricho diurno de una mañana desatada volví a pensar en ti y fue cruel no verte,
no escucharte,
no llamarte a la distancia