Junior O.
Poeta asiduo al portal
Tu risa me guía como faro de luz
a capitán naufragante. La veo y se dibuja en mi alma como un tatuaje perdurable. Por ver tu risa hago marionetas, que en un pasado no muy distante me parecían absurdas. Tu risa posee la magia de hacer de un domingo sombrío un día dichoso.
Tu risa la guardo en mi mente como se guarda en caja fuerte el documento
más preciado. La llevo conmigo como amuleto de suerte colgada en mis entrañas. Reír contigo es un manantial inagotable de dicha, tan preciado como un vaso de agua olvidado en el desierto, tan auténtico como un diamanté en bruto. Tu risa me habla con más elocuencia que el lenguaje de Cervantes. Transparente como agua cristalina sin ocultar nada, tan solo inocencia. Lucharé para que la risa haga de tu rostro su domicilio permanente.
Ríete al verme partir para luego
reírme ante los retos. Ríete al verme llegar y hazme entender que jornadas arduas de trabajo valen la pena, porque tú eres el porqué de tanto esfuerzo. Pedirle algo a la vida sería necedad. Todas mis necesidades se suplen en tu sonrisa por completo.
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