Alfonso Espinosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde el fondo de los tiempos,
la cal fué fundamento,
que el humano disponía,
mezclado con los alveros,
con cobaltos y con otros,
para construir su hogar.
Cal, yeso, paja y barro: argamasa.
Es la cal, con que construye.
Es la cal, con la que pinta.
Es la cal, con la que limpia.
Es la cal, que le cobija
de los fríos y calores,
dando luz a los colores.
De España. Andalucia,
es la reina de la cal.
Con los verdes de sus campos
y sus pueblos, siempre blancos,
de las flores salpicado,
entre blancos de la cal.
No hay otro blanco tan blanco.
Es un blanco sin igual.
El andaluz, encalando,
cada año estrena hogar.
Hoy, esa cal, olvidada.
No es fácil de pintar.
Aquel blanco de sus pueblos.
Ya tan blancos, no serán.
Alfonso Espinosa
la cal fué fundamento,
que el humano disponía,
mezclado con los alveros,
con cobaltos y con otros,
para construir su hogar.
Cal, yeso, paja y barro: argamasa.
Es la cal, con que construye.
Es la cal, con la que pinta.
Es la cal, con la que limpia.
Es la cal, que le cobija
de los fríos y calores,
dando luz a los colores.
De España. Andalucia,
es la reina de la cal.
Con los verdes de sus campos
y sus pueblos, siempre blancos,
de las flores salpicado,
entre blancos de la cal.
No hay otro blanco tan blanco.
Es un blanco sin igual.
El andaluz, encalando,
cada año estrena hogar.
Hoy, esa cal, olvidada.
No es fácil de pintar.
Aquel blanco de sus pueblos.
Ya tan blancos, no serán.
Alfonso Espinosa
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