Ramon bonachi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Señor debes saber que hallé un ladrón
presumiendo sentado aquí en mi mesa,
me saludó con cara de tragón
y me dijo –¡reclamo mi hamburguesa!.
–No me escondas el vino y dame un vaso,
me comenta el cretino charlatán,
así mientras buscando el vino paso
con sigilo me roba todo el pan.
Le pregunto, –señor ¿usted trabaja?
el responde,–¡pues claro! y bien lo hago,
como, bebo, y me acuesto donde hay paja,
gobernar es genial y nunca pago.
–Pues caramba menudo porvenir,
le digo al torpe mago sin chistera,
–no te quejes no sabes que es sufrir,
¿sabes tú, como aprieta mi cartera?
Hay Señor, que terribles los pregones
de fulanos que mandan y no sienten,
me prometen buscar a los ladrones
pero siguen robando y se divierten.
Padre nunca, te fíes de ese diablo,
un bribón que golpea y nos achucha,
es de un ruin filisteo de quien hablo
del político que habla más que escucha.
Última edición: