Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Déjame que te robe una sonrisa.
Déjame que lo haga sin permiso.
Déjame ser en tu rostro,suave brisa.
Déjame ser tus senos, mar sumiso.
Déjame que me oculte en tu cintura.
Que la luna sea testigo de este juego.
Que acaricie tu latido con mi pluma,
Que mi único licor sea tu veneno.
Y que sean en la noche las estrellas,
los únicos testigos de esta historia.
Contada con rastrojos de memoria,
nacida del recuerdo de tus huellas