NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Cuando pienso que puedo conseguirlo todo,
que realmente no he encontrado algo que para mí sea imposible,
cuando reitero dónde estoy
y lo que he logrado,
cuando veo que la paciencia
y la dedicación
me han proveído de cuanto he soñado,
me acuerdo de ti
y todo se va al carajo.
Cuando volteo hacia atrás
en el camino
y veo lo fuerte que las circunstancias
me han hecho,
cuando sé exactamente qué contestar,
qué preguntar, qué pedir
y qué esperar,
cuando pienso que he conocido
finalmente las puertas que he de abrir
ó cerrar,
me vienes a la mente
y todo aquello, simplemente,
parece no importar.
Es ciertamente difícil aceptar
que tú eres esa montaña
que en vida jamás podré explorar.
Tan irónicamente doloroso,
como placentero, verte, tocarte
y no poder realmente conquistar
ese corazón tuyo, esa mente,
en la que no logro echar raíz.
Angustiante... ¡Desesperante!
Hacer cuanto tengo que
sin que algún día tu ser
de mi valía se llegue a percatar.
Tan cerca, tan lejos, estas,
que aunque te ame
y te desee más que a todo,
mi imposible me has venido a presentar,
y con él, el tenue ocre,
la sombría realidad
de este camino juntos
que nunca será
si a caso un maravilloso sueño
del que no querré
jamás despertar.
que realmente no he encontrado algo que para mí sea imposible,
cuando reitero dónde estoy
y lo que he logrado,
cuando veo que la paciencia
y la dedicación
me han proveído de cuanto he soñado,
me acuerdo de ti
y todo se va al carajo.
Cuando volteo hacia atrás
en el camino
y veo lo fuerte que las circunstancias
me han hecho,
cuando sé exactamente qué contestar,
qué preguntar, qué pedir
y qué esperar,
cuando pienso que he conocido
finalmente las puertas que he de abrir
ó cerrar,
me vienes a la mente
y todo aquello, simplemente,
parece no importar.
Es ciertamente difícil aceptar
que tú eres esa montaña
que en vida jamás podré explorar.
Tan irónicamente doloroso,
como placentero, verte, tocarte
y no poder realmente conquistar
ese corazón tuyo, esa mente,
en la que no logro echar raíz.
Angustiante... ¡Desesperante!
Hacer cuanto tengo que
sin que algún día tu ser
de mi valía se llegue a percatar.
Tan cerca, tan lejos, estas,
que aunque te ame
y te desee más que a todo,
mi imposible me has venido a presentar,
y con él, el tenue ocre,
la sombría realidad
de este camino juntos
que nunca será
si a caso un maravilloso sueño
del que no querré
jamás despertar.
Última edición: