Wiccambar
Poeta adicto al portal
A veces
cuando estoy sola, él entra
llega con sus manos frías
y me aprieta el cuello,
trata siempre de asfixiarme
adora ver como mi aire se desvanece
adora ver cómo me retuerzo en mi entraña
trato de fingir que no esta
vuelvo mi cara en llanto para no verlo
dejo que me envuelva y sienta que me duele,
cuando ya siente que muero
se va satisfecho para volver después.
Empiezo de nuevo a respirar
preguntándome cuando acabará mi holocausto.
Pasan semanas sin llegar
y vuelve
esta vez con un cuchillo afilado
le veo venir y nunca he huido
con gran placer entierra el cuchillo en mi pecho
y con su mano me saca el corazón.
Me retuerzo
grito en mis adentro
muero muy lento,
permito me atormente
dejo que disfrute mi agonía
al fin y al cabo se irá de nuevo,
volverá y se irá otra vez.
Así pasa su vida entera
asfixiándome con sus manos
enterrándome el cuchillo.
Me marchito cada vez que llega
mi piel se hace esquelética con su presencia,
siento que algún día dejará de hacerlo
porque ya no tendré piel,
porque ya no tendré corazón,
se cansará de mí,
cuando no tenga dolor que causarme
me dejará en paz.
Tal vez algún día podre decir:
Ya no me haces daño sufrimiento
Mientras,
Lo he de soportar.
cuando estoy sola, él entra
llega con sus manos frías
y me aprieta el cuello,
trata siempre de asfixiarme
adora ver como mi aire se desvanece
adora ver cómo me retuerzo en mi entraña
trato de fingir que no esta
vuelvo mi cara en llanto para no verlo
dejo que me envuelva y sienta que me duele,
cuando ya siente que muero
se va satisfecho para volver después.
Empiezo de nuevo a respirar
preguntándome cuando acabará mi holocausto.
Pasan semanas sin llegar
y vuelve
esta vez con un cuchillo afilado
le veo venir y nunca he huido
con gran placer entierra el cuchillo en mi pecho
y con su mano me saca el corazón.
Me retuerzo
grito en mis adentro
muero muy lento,
permito me atormente
dejo que disfrute mi agonía
al fin y al cabo se irá de nuevo,
volverá y se irá otra vez.
Así pasa su vida entera
asfixiándome con sus manos
enterrándome el cuchillo.
Me marchito cada vez que llega
mi piel se hace esquelética con su presencia,
siento que algún día dejará de hacerlo
porque ya no tendré piel,
porque ya no tendré corazón,
se cansará de mí,
cuando no tenga dolor que causarme
me dejará en paz.
Tal vez algún día podre decir:
Ya no me haces daño sufrimiento
Mientras,
Lo he de soportar.