Malena Marquez
Poeta veterana en el Portal
Bendita es el agua que cae del cielo
si supiera que hay un Dios diría
que él nos la envía.
Le llamamos lluvia a esa cortina
finita suspendida en el aire,
y nubes, al velo de hilos grises
que cubre los ojos tristes,
de quién siempre nos mira.
En los campos deja charcos
en el suelo y desata un vergel
con su líquido bueno para
plantas y cultivos.
En la ciudad donde yo vivo
nos deja espejos en las calles
por si nos da curiosidad
ver el reflejo a imagen
y semejanza de Él.
Calma la sed de los ríos que se les
seca la boca y se le agrietan
las orillas cuando hay sequías
Viene a darle de beber a mi poesía
que ansía el milagro de ver caer
de allá arriba el agua bendita
que un Dios quizás nos envía.
si supiera que hay un Dios diría
que él nos la envía.
Le llamamos lluvia a esa cortina
finita suspendida en el aire,
y nubes, al velo de hilos grises
que cubre los ojos tristes,
de quién siempre nos mira.
En los campos deja charcos
en el suelo y desata un vergel
con su líquido bueno para
plantas y cultivos.
En la ciudad donde yo vivo
nos deja espejos en las calles
por si nos da curiosidad
ver el reflejo a imagen
y semejanza de Él.
Calma la sed de los ríos que se les
seca la boca y se le agrietan
las orillas cuando hay sequías
Viene a darle de beber a mi poesía
que ansía el milagro de ver caer
de allá arriba el agua bendita
que un Dios quizás nos envía.
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