LUZYABSENTA
Poeta que no puede vivir sin el portal
SUEÑOS DE GIRASOLES Y LUZ
Tejido en mecida laxitud silenciosa,
habitante de círculos de calcetines
que se pierden entre los aforismos
y maletas de caminos desordenados.
Viajar entonces.
Ir a alguna parte, tren de vida
enjaulado control de río llorado
por la cámara de las etapas
que viajan en el ojo hipnotizado
de serpientes mecidas en albas.
Silencio de balsa santificada, que
en claridad de un agua obligatoria
refleja piernas postradas de momentos
entre los sutiles remolinos emocionales.
Oscilación cerrada.
Son pensamientos errantes, atados
a las manos temblorosas del descanso
que se desliza entre los horizontes
y las ollas del arco iris del sueño
para tallar la fusión de los pañuelos.
Silencio en distancia de tiempo errante
vestida de negro, temblorosa el alma
niña de voces que piensan juventudes,
fusión definida por brazos de erupción.
Mirar perpetuo.
Abunda tu niebla en el recuerdo,
una mirada oscura de hormigas
que me trituran el aroma vacío
mientras recorro la respiración
en la lengua mojada de tu barro.
Voz oculta y torrente de párpado
en el cofre de tus ojos desiertos,
toco la lágrima ya marchita
que florece revestida de oro
para saciarme en el largo paseo
de los sueños de girasoles y luz.
* * * * * * *
luzyabsenta
Desvestido para pasear en el mirar perpetuo donde las lágrimas se convierten
en girasoles invadidos de luces definidas por un arco iris que, oscilante, viste al silencio.
Tejido en mecida laxitud silenciosa,
habitante de círculos de calcetines
que se pierden entre los aforismos
y maletas de caminos desordenados.
Viajar entonces.
Ir a alguna parte, tren de vida
enjaulado control de río llorado
por la cámara de las etapas
que viajan en el ojo hipnotizado
de serpientes mecidas en albas.
Silencio de balsa santificada, que
en claridad de un agua obligatoria
refleja piernas postradas de momentos
entre los sutiles remolinos emocionales.
Oscilación cerrada.
Son pensamientos errantes, atados
a las manos temblorosas del descanso
que se desliza entre los horizontes
y las ollas del arco iris del sueño
para tallar la fusión de los pañuelos.
Silencio en distancia de tiempo errante
vestida de negro, temblorosa el alma
niña de voces que piensan juventudes,
fusión definida por brazos de erupción.
Mirar perpetuo.
Abunda tu niebla en el recuerdo,
una mirada oscura de hormigas
que me trituran el aroma vacío
mientras recorro la respiración
en la lengua mojada de tu barro.
Voz oculta y torrente de párpado
en el cofre de tus ojos desiertos,
toco la lágrima ya marchita
que florece revestida de oro
para saciarme en el largo paseo
de los sueños de girasoles y luz.
* * * * * * *
luzyabsenta
Desvestido para pasear en el mirar perpetuo donde las lágrimas se convierten
en girasoles invadidos de luces definidas por un arco iris que, oscilante, viste al silencio.