Vuelve a llamar

Valen_Tina

Poeta que considera el portal su segunda casa
Un día antes de coger el tren
Daniel cargará el peso de sus años
en el último vagón
como si le diera igual el ruido
de allá afuera.


Daniel, voy a decirte
que apenas oigo tu eco.
Ruge en mis entrañas
Allá,
A lo lejos.


Vuelve a llamar Daniel,
quizás entonces tu voz
no tenga el sabor de la tiza
y el viento vuelva a soplar ocioso
como si no te hubieras ido
y siguieran en pie
todos mis castillos de arena.


Daniel, vuelve a llamar
la casa sigue igual de bonita
como detenida en aquella primavera.


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Cristiana Ceppas
 
Última edición:
Hola Valentina, que regalos más bonitos son tus poemas, este es tierno y sensible y a mi esa sutileza y esa sensibilidad, me encantan. Un beso
 
El tiempo pasa y la ausencia hace de las suyas cuando nos cuidan la casa, el jardín o la compañía. Nada es igual ni los de entonces somos los mismos aunque dejar una puerta abierta siempre es signo de buena voluntad, de la mejor voluntad.
Mucha ternura en tus versos... y de la que a mí más me gusta; de esa que al leer te adentra en las primaveras con un ligero toque de melancolía.
Besos Valentina y con todas las puertas abiertas.
 
Un día antes de coger el tren
Daniel cargará el peso de sus años
en el último vagón
como si le diera igual el ruido
de allá afuera.


Daniel, voy a decirte
que apenas oigo tu eco.
Ruge en mis entrañas
Allá,
A lo lejos.


Vuelve a llamar, Daniel
quizás entonces tu voz
no tenga el sabor de la tiza
y el viento vuelva a soplar ocioso
como si no te hubieras ido
y siguieran en pie
todos mis castillos de arena.


Daniel, vuelve a llamar
la casa sigue igual de bonita
como detenida en aquella primavera.


cristiana-ceppas-el-arbol.jpg
La mente conecta con lo ausente a través de tus emotivas letras, como un recuerdo con origen y sin fin, bella poesía nos regalas Valentina, un saludo y abrazo grande.
 
Hola Valentita,
vuelve la memoria querida amiga
a los rincones del pasado para perfumarte con el aroma de sus recuerdos.
Un beso.
 
Un día antes de coger el tren
Daniel cargará el peso de sus años
en el último vagón
como si le diera igual el ruido
de allá afuera.


Daniel, voy a decirte
que apenas oigo tu eco.
Ruge en mis entrañas
Allá,
A lo lejos.


Vuelve a llamar, Daniel
quizás entonces tu voz
no tenga el sabor de la tiza
y el viento vuelva a soplar ocioso
como si no te hubieras ido
y siguieran en pie
todos mis castillos de arena.


Daniel, vuelve a llamar
la casa sigue igual de bonita
como detenida en aquella primavera.


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Un maravilla tu poética Valentina, imposible decir algo más

Saludos cordiales
 
El tiempo pasa y la ausencia hace de las suyas cuando nos cuidan la casa, el jardín o la compañía. Nada es igual ni los de entonces somos los mismos aunque dejar una puerta abierta siempre es signo de buena voluntad, de la mejor voluntad.
Mucha ternura en tus versos... y de la que a mí más me gusta; de esa que al leer te adentra en las primaveras con un ligero toque de melancolía.
Besos Valentina y con todas las puertas abiertas.

Gracias Vicent por tu visita y por tan espléndido comentario. Me encantan las puertas abiertas y la melancolía a veces es inevitable acude puntual.
Abrazos chavalote de sábado cansino
 
Un día antes de coger el tren
Daniel cargará el peso de sus años
en el último vagón
como si le diera igual el ruido
de allá afuera.


Daniel, voy a decirte
que apenas oigo tu eco.
Ruge en mis entrañas
Allá,
A lo lejos.


Vuelve a llamar, Daniel
quizás entonces tu voz
no tenga el sabor de la tiza
y el viento vuelva a soplar ocioso
como si no te hubieras ido
y siguieran en pie
todos mis castillos de arena.


Daniel, vuelve a llamar
la casa sigue igual de bonita
como detenida en aquella primavera.


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Muy tierna y hermosamente descritas esa partida y esa llamada, una sutil melancolía recorre tus versos dotandolos de nostalgia y belleza. Muy bonito Valen_Tina. Un abrazo. Paco.
 
Un día antes de coger el tren
Daniel cargará el peso de sus años
en el último vagón
como si le diera igual el ruido
de allá afuera.


Daniel, voy a decirte
que apenas oigo tu eco.
Ruge en mis entrañas
Allá,
A lo lejos.


Vuelve a llamar, Daniel
quizás entonces tu voz
no tenga el sabor de la tiza
y el viento vuelva a soplar ocioso
como si no te hubieras ido
y siguieran en pie
todos mis castillos de arena.


Daniel, vuelve a llamar
la casa sigue igual de bonita
como detenida en aquella primavera.


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Leo tu sugerente poema y me gusta mucho la forma de expresar un anhelo tan simple... Un abrazo.

Eva
 

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