NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
El café más amargo
esa mañana de primavera,
mientras me convencía de tu ausencia,
sorbo, tras sorbo, me acompañaba.
Tenía los ojos hinchados,
nubes y truenos en la cabeza
y tras la ventana aquel sol,
el cielo azul como burla y sorpresa.
Le puse más azúcar, recuerdo,
quizás mitigaría un poco mi dolor;
pero ni dulce, ni sal, fue su amargura,
la que no me dejaba olvidarme de tu amor...