crystaldoll
Poeta recién llegado
No tengas miedo nunca
La frase con la que comienza a sonar mi teléfono, el primer mensaje después de una semana sin saber de él, me paraliza la idea de porque en ese segundo exacto el mando ese mensaje, justo cuando mi mente tenía una batalla entre si hago bien o no….
Él no lo sabe, no sabe qué he dormido más horas de las de costumbre, que he llegado temprano todos los días a trabajar totalmente arreglada para que nadie note que me veo mal, triste y asustada por no saber qué va a continuar después de esto, a nadie le he podido expresar lo que siento y aun ahora siento que Dios no me responde ¡quizá debo estar pidiendo mal! Quizá mi desierto aun es grande, mi mejor amiga está en recuperación tras un incidente de esos que la depresión te lleva a cometer, mi madre entretenida con el problema de mi hermano, y yo … sentada en mi hamaca muriendo de gripe y de calor en pleno verano, solo pensando en si he hecho lo correcto, me he mirado al espejo más veces que las de costumbre, me he repetido que estaremos bien… hablando conmigo misma como si fuéramos dos… ¡mi alma y yo!
Ambas partes de mi sabemos que tenemos un corazón roto, de esos que duelen cada vez que respiras, en los cuales las horas pueden pasar entre lágrimas y el susurro de un pasado haciendo maldad en recordarte si haces bien o si quizá perdiste al amor de tu vida, no sé si hago bien lo único que sé es que el miedo ya forma parte de mí.
La frase con la que comienza a sonar mi teléfono, el primer mensaje después de una semana sin saber de él, me paraliza la idea de porque en ese segundo exacto el mando ese mensaje, justo cuando mi mente tenía una batalla entre si hago bien o no….
Él no lo sabe, no sabe qué he dormido más horas de las de costumbre, que he llegado temprano todos los días a trabajar totalmente arreglada para que nadie note que me veo mal, triste y asustada por no saber qué va a continuar después de esto, a nadie le he podido expresar lo que siento y aun ahora siento que Dios no me responde ¡quizá debo estar pidiendo mal! Quizá mi desierto aun es grande, mi mejor amiga está en recuperación tras un incidente de esos que la depresión te lleva a cometer, mi madre entretenida con el problema de mi hermano, y yo … sentada en mi hamaca muriendo de gripe y de calor en pleno verano, solo pensando en si he hecho lo correcto, me he mirado al espejo más veces que las de costumbre, me he repetido que estaremos bien… hablando conmigo misma como si fuéramos dos… ¡mi alma y yo!
Ambas partes de mi sabemos que tenemos un corazón roto, de esos que duelen cada vez que respiras, en los cuales las horas pueden pasar entre lágrimas y el susurro de un pasado haciendo maldad en recordarte si haces bien o si quizá perdiste al amor de tu vida, no sé si hago bien lo único que sé es que el miedo ya forma parte de mí.
Última edición: