murdock
Poeta adicto al portal
Ocurrió lentamente frente a mí
cual estático instante de descubrimiento.
Era yo un simple observador
de los urbanos acontecimientos…
El autobús recorría su turno
repleto de pasajeros
se observaba su incomodidad
en el aliento tatuado de los ventanales
sellados e inquietos que parecerían reventar
como una bombona de soda
que se destapa en un desierto.
Su mano afianzada al tubo helado
mientras los gritos del chofer
se escuchaban frenéticos
tras el motor hirviendo…
Un descuido, tres monedas
la máquina impaciente
no suena al conteo
pareciendo anticipar el siniestro;
Un arrancón, una caída
el despliegue de sangre
la ruptura de huesos
los gritos de pánico
que me dejan sin movimiento;
El asfalto está lleno
De los restos de su cuerpo…
Con los ojos abiertos
observa su pierna
que comparte un solo ser
con el pavimento
enciende sus motores el colectivo,
intenta huir de la escena
desgarrando los pocos colgajos
que se aferran al hueso;
Los ciudadanos detienen el movimiento…
Al poner a andar la cámara de nuevo
los gritos se sienten más cerca
de lo que quiero
en esta helada mañana de hechos.
Hasta reaccionar…
Las sirenas
están ya sobre su cuerpo.
Insultos, quejas, llantos.
La vida sigue su camino
en esta ciudad donde ocurren
los hechos como un telediario
de sucesos…
cual estático instante de descubrimiento.
Era yo un simple observador
de los urbanos acontecimientos…
El autobús recorría su turno
repleto de pasajeros
se observaba su incomodidad
en el aliento tatuado de los ventanales
sellados e inquietos que parecerían reventar
como una bombona de soda
que se destapa en un desierto.
Su mano afianzada al tubo helado
mientras los gritos del chofer
se escuchaban frenéticos
tras el motor hirviendo…
Un descuido, tres monedas
la máquina impaciente
no suena al conteo
pareciendo anticipar el siniestro;
Un arrancón, una caída
el despliegue de sangre
la ruptura de huesos
los gritos de pánico
que me dejan sin movimiento;
El asfalto está lleno
De los restos de su cuerpo…
Con los ojos abiertos
observa su pierna
que comparte un solo ser
con el pavimento
enciende sus motores el colectivo,
intenta huir de la escena
desgarrando los pocos colgajos
que se aferran al hueso;
Los ciudadanos detienen el movimiento…
Al poner a andar la cámara de nuevo
los gritos se sienten más cerca
de lo que quiero
en esta helada mañana de hechos.
Hasta reaccionar…
Las sirenas
están ya sobre su cuerpo.
Insultos, quejas, llantos.
La vida sigue su camino
en esta ciudad donde ocurren
los hechos como un telediario
de sucesos…
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