Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Sí, yo también lo he oído muchas veces, y a mí me pilla más cerca, que Almería y el interior de Alicante ya lo parecen. Yo por si acaso sigo plantando árboles: algarrobos, encinas, higueras... algunos no los veré en todo su apogeo pero si sirven para cambiar un poco lo que nos espera, bienvenidos sean.Dicen por ahí que España va a acabar siendo un desierto, y yo ya me lo empiezo a creer. Tu poema, Alonso, es brillante y muy hermoso, pero encierra una preocupante realidad, ...con esto del cambio climático y el calentamiento global (las cigüeñas y otras especies animales ya saben de ello); vamos, que nos vaya buscando la elenita un terruñito por ahí arriba, que después nos va a salir más caro, jeje.
Un abrazo compañero.
¿A Orense quieres que nos mudemos?, ¡Pero si allí no hay naranjos! Yo no voy... bueno, si acaso de vacaciones; pero por cuestiones de trabajo me quedo por aquí, je je je.
Un gran abrazo, Luis, y ahora que ya ha llovido con mucha alegría.