Amor robado

Alfredo Grajales Sosa

Poeta que considera el portal su segunda casa
He venido a despedirme
para siempre de tu vida,
espero sanar mi herida
antes que llegue a morirme.
Ya más no pudiste herirme
con ese amor tan farsante,
te regresaste triunfante
al lado de tu marido,
dijiste haberme querido
y he sido solo tu amante.


De tu orgullo fui ayudante
pues me usaste en tu venganza,
de emparejar la balanza
donde saliste triunfante.
De vanidad rozagante
y de venganza sedienta:
pues te cobraste la afrenta
pendiente con tu marido
tu orgullo fue resarcido,
y así saldada la cuenta.


Ignoró la cornamenta
que también le colocaste,
pues conmigo lo engañaste
y así quedaste contenta.
Usaste tu vestimenta,
la que luces aparente:
te vestiste de decente
después de lo sucedido,
y feliz con tu marido
regresaste nuevamente.


Te resultó suficiente
el juguete que encontraste,
ya después que utilizaste
lo tiraste nuevamente.
Consideraste accidente
el habernos encontrado:
renunciaste a lo gozado
aquellas noches conmigo,
que de tu amor fui mendigo
gozando un amor robado.
 
Última edición:
Excelente espinelas enmarcando un poema despechado por sentirte utilizado en lugar de amado como pensabas.

u_3b97c239.gif

revisa el tercer verso de la última.
 
He venido a despedirme
para siempre de tu vida,
espero sanar mi herida
antes que llegue a morirme.
Ya más no pudiste herirme
con ese amor tan farsante,
te regresaste triunfante
al lado de tu marido,
dijiste haberme querido
y he sido solo tu amante.

De tu orgullo fui ayudante
pues me usaste en tu venganza,
de emparejar la balanza
donde saliste triunfante.
De vanidad rozagante
y de venganza sedienta:
pues te cobraste la afrenta
pendiente con tu marido
tu orgullo fue resarcido,
y así saldada la cuenta.

Ignoró la cornamenta
que también le colocaste,
pues conmigo lo engañaste
y así quedaste contenta.
Usaste tu vestimenta,
la que luces aparente:
te vestiste de decente
después de lo sucedido,
y feliz con tu marido
regresaste nuevamente.

Te resultó suficiente
el juguete que encontraste,
ya después que utilizaste
lo tiraste nuevamente.
Consideraste accidente
el habernos encontrado:
renunciaste a lo gozado
aquellas noches conmigo,
que de tu amor fui mendigo
gozando un amor robado.

Alfredo,
Unas decimas muy bien trabajadas! Saludos y bendiciones!
 
He venido a despedirme
para siempre de tu vida,
espero sanar mi herida
antes que llegue a morirme.
Ya más no pudiste herirme
con ese amor tan farsante,
te regresaste triunfante
al lado de tu marido,
dijiste haberme querido
y he sido solo tu amante.

De tu orgullo fui ayudante
pues me usaste en tu venganza,
de emparejar la balanza
donde saliste triunfante.
De vanidad rozagante
y de venganza sedienta:
pues te cobraste la afrenta
pendiente con tu marido
tu orgullo fue resarcido,
y así saldada la cuenta.

Ignoró la cornamenta
que también le colocaste,
pues conmigo lo engañaste
y así quedaste contenta.
Usaste tu vestimenta,
la que luces aparente:
te vestiste de decente
después de lo sucedido,
y feliz con tu marido
regresaste nuevamente.

Te resultó suficiente
el juguete que encontraste,
ya después que utilizaste
lo tiraste nuevamente.
Consideraste accidente
el habernos encontrado:
renunciaste a lo gozado
aquellas noches conmigo,
que de tu amor fui mendigo
gozando un amor robado.
Excelentes son tus décimas, admirado poeta.
Cuando pase a tu lado, dile con Campoamor

Cuando pasas a mi lado
sin echarme una mirada,
¿no te acuerdas de mi nada,
o te acuerdas demasiado?

Con mi abrazo fuerte.
 
Excelentes son tus décimas, admirado poeta.
Cuando pase a tu lado, dile con Campoamor

Cuando pasas a mi lado
sin echarme una mirada,
¿no te acuerdas de mi nada,
o te acuerdas demasiado?

Con mi abrazo fuerte.
Gracias infinitas por tu amable comentario sobre mis humildes décimas; habrá que investigar eso
tal vez sea que si se acuerde, más de lo que pretende decir que no
recibe un fuerte abrazo y un caluroso saludo
 
He venido a despedirme
para siempre de tu vida,
espero sanar mi herida
antes que llegue a morirme.
Ya más no pudiste herirme
con ese amor tan farsante,
te regresaste triunfante
al lado de tu marido,
dijiste haberme querido
y he sido solo tu amante.

De tu orgullo fui ayudante
pues me usaste en tu venganza,
de emparejar la balanza
donde saliste triunfante.
De vanidad rozagante
y de venganza sedienta:
pues te cobraste la afrenta
pendiente con tu marido
tu orgullo fue resarcido,
y así saldada la cuenta.

Ignoró la cornamenta
que también le colocaste,
pues conmigo lo engañaste
y así quedaste contenta.
Usaste tu vestimenta,
la que luces aparente:
te vestiste de decente
después de lo sucedido,
y feliz con tu marido
regresaste nuevamente.

Te resultó suficiente
el juguete que encontraste,
ya después que utilizaste
lo tiraste nuevamente.
Consideraste accidente
el habernos encontrado:
renunciaste a lo gozado
aquellas noches conmigo,
que de tu amor fui mendigo
gozando un amor robado.
Una bonitas y sentidas décimas nos dejas Alfredo, donde la letras
llegan con mucho sentimiento para poder disfrutar de una bella
y fluida lectura de principio a fin. Ha sido un placer poder pasar
por tu espacio. Un abrazo. Tere
 
Una bonitas y sentidas décimas nos dejas Alfredo, donde la letras
llegan con mucho sentimiento para poder disfrutar de una bella
y fluida lectura de principio a fin. Ha sido un placer poder pasar
por tu espacio. Un abrazo. Tere

El placer es todo mio de poder recibir tu amable visita y comentario
un gusto enorme para mi corazón, saludos cordiales
 
Una bonitas y sentidas décimas nos dejas Alfredo, donde la letras
llegan con mucho sentimiento para poder disfrutar de una bella
y fluida lectura de principio a fin. Ha sido un placer poder pasar
por tu espacio. Un abrazo. Tere

El placer es todo mio de poder recibir tan amables visita y comentario
gracias mil por pasar a dejar tu huella, saludos cordiales
 
Maravillosas décimas donde los versos reflejan la ira y tristeza que han dejado en su corazón. Un placer pasar por su poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
He venido a despedirme
para siempre de tu vida,
espero sanar mi herida
antes que llegue a morirme.
Ya más no pudiste herirme
con ese amor tan farsante,
te regresaste triunfante
al lado de tu marido,
dijiste haberme querido
y he sido solo tu amante.

De tu orgullo fui ayudante
pues me usaste en tu venganza,
de emparejar la balanza
donde saliste triunfante.
De vanidad rozagante
y de venganza sedienta:
pues te cobraste la afrenta
pendiente con tu marido
tu orgullo fue resarcido,
y así saldada la cuenta.

Ignoró la cornamenta
que también le colocaste,
pues conmigo lo engañaste
y así quedaste contenta.
Usaste tu vestimenta,
la que luces aparente:
te vestiste de decente
después de lo sucedido,
y feliz con tu marido
regresaste nuevamente.

Te resultó suficiente
el juguete que encontraste,
ya después que utilizaste
lo tiraste nuevamente.
Consideraste accidente
el habernos encontrado:
renunciaste a lo gozado
aquellas noches conmigo,
que de tu amor fui mendigo
gozando un amor robado.


Excelentes décimas espinelas encadenadas, estimado Alfredo, tienen mi Apto.
Un cordial saludo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba