MI REFUGIO
Aquí, donde se rinde la tormenta,
llega a mis pies, vencida, en limpia espuma
y huidizos arroyuelos, los que en suma
forma dan a esa mar siempre avarienta.
Mi refugio, la calma ya se asienta
y la fuerza del viento aquí se esfuma.
Puedo volver tranquilo con mi pluma,
es buena compañera y herramienta.
Con ella en esta paz, versos escribo
volcando en el papel mis inquietudes,
el paso de las horas no percibo.
Retorno así a mi centro primitivo,
lejos de las revueltas multitudes.
Y si acude la musa... entonces vivo.
Aquí, donde se rinde la tormenta,
llega a mis pies, vencida, en limpia espuma
y huidizos arroyuelos, los que en suma
forma dan a esa mar siempre avarienta.
Mi refugio, la calma ya se asienta
y la fuerza del viento aquí se esfuma.
Puedo volver tranquilo con mi pluma,
es buena compañera y herramienta.
Con ella en esta paz, versos escribo
volcando en el papel mis inquietudes,
el paso de las horas no percibo.
Retorno así a mi centro primitivo,
lejos de las revueltas multitudes.
Y si acude la musa... entonces vivo.