Évano
Libre, sin dioses.
Para Ada Colau, Manuela Carmena, Mónica Oltra... Flores de un 24 de mayo precioso.
Hoy he vuelto sí,
me ascendieron de los sótanos donde
permanecía la oscura
y silenciosa noche sin perfumen,
de los ruidos del néctar de las estrellas
que allá arriba palpitaban con oros ajenos.
Hoy he vuelto sí,
a creer en la especie humana,
a ver cómo se levantan las espaldas
ante el dolor de los otros.
Hoy he vuelto sí,
a la certeza rotunda de que
la Buena Persona es invencible
cuando templa su voz y sus ojos
y mira a la cara del verdugo;
cuando extiende su mano
a la mano pedigüeña de la esquina.
Hoy he vuelto sí,
a la fe en la política y en España.
Ya no podréis tapar, enterrarnos,
arrojarnos otra vez
a vuestras negras almas.
Hoy vuelto sí,
porque no es posible matar a la Bondad
sin que quede el Mártir
y millones vayan detrás
a recomponer lo que rompáis.
Hoy he vuelto sí,
porque ahora sé que las Buenas Personas,
aunque calladas, siempre están
cuando los diablos nos saquean,
nos estrujan, nos asesinan y nos pasean
por lo que ellos creyeron sus calles.
Hoy mis sueños son ilusiones,
aire, cielo, baile, música
y la poesía más preciosa:
la del sol y el dar y el dad.
Hoy he vuelto sí,
me ascendieron de los sótanos donde
permanecía la oscura
y silenciosa noche sin perfumen,
de los ruidos del néctar de las estrellas
que allá arriba palpitaban con oros ajenos.
Hoy he vuelto sí,
a creer en la especie humana,
a ver cómo se levantan las espaldas
ante el dolor de los otros.
Hoy he vuelto sí,
a la certeza rotunda de que
la Buena Persona es invencible
cuando templa su voz y sus ojos
y mira a la cara del verdugo;
cuando extiende su mano
a la mano pedigüeña de la esquina.
Hoy he vuelto sí,
a la fe en la política y en España.
Ya no podréis tapar, enterrarnos,
arrojarnos otra vez
a vuestras negras almas.
Hoy vuelto sí,
porque no es posible matar a la Bondad
sin que quede el Mártir
y millones vayan detrás
a recomponer lo que rompáis.
Hoy he vuelto sí,
porque ahora sé que las Buenas Personas,
aunque calladas, siempre están
cuando los diablos nos saquean,
nos estrujan, nos asesinan y nos pasean
por lo que ellos creyeron sus calles.
Hoy mis sueños son ilusiones,
aire, cielo, baile, música
y la poesía más preciosa:
la del sol y el dar y el dad.
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